. La emblemática sala Solís de Montevideo fue el escenario del penúltimo concierto que la Orquesta Sinfónica de Galicia ofreció en su gira sudamericana, que está resultando un éxito sin precedentes. Su director, Víctor Pablo Pérez, estuvo al frente de los dos solistas que han acompañado al conjunto coruñés en su gira, el violinista Julian Rachlin y el pianista Josep María Colom, que interpretaron el Concierto de violín de Brahms y Noches en los jardines de España de Falla. Cerca de 1.200 personas llenaron el impresionante teatro de la capital en un concierto que sirvió para celebrar el 65 aniversario del Centro Cultural de Música, organizador del más importante ciclo de conciertos del país. Un nuevo éxito que obligó al conjunto a ofrecer hasta tres propinas ante el aplauso del público presente, muchos de ellos gallegos. De hecho, la cita contó con la presencia de numerosos representantes de la Asociación de Organizaciones Gallegas en Uruguay y varios miembros de la Embajada y Consulado de España. Con el concierto de hoy en la cercana ciudad de Punta del Este, la Sinfónica de Galicia pondrá fin a su gira por América del Sur, la más ambiciosa en sus 15 años de historia, en la que ha ofrecido diez conciertos, con ocho programas sinfónicos diferentes, en seis ciudades de Chile, Argentina, Brasil y Uruguay. Han sido 17 días de gira en los que la OSG ha recorrido cerca de 28.000 kilómetros e interpretado obras de Falla, Brahms, Stravinski, Bernstein y Rimski-Kórsakov, junto a una de las más emblemáticas creaciones del compositor coruñés Andrés Gaos: su Impresión nocturna. Los aragoneses rinden culto a su patrona. Si hay una comunidad en A Coruña que se mueve como pocas es la aragonesa. El presidente de este colectivo de hombres y mujeres que llevan a la Virgen del Pilar en lo más hondo de su corazón es Ramón Burillo, quien con motivo de la celebración de su patrona diseñó, junto a los suyos, un programa de actividades que es la envidia de cualquier sociedad. Ya no solamente porque este año coincide con el decimoquinto aniversario de la fundación de la Casa de Aragón en A Coruña, sino también por «el esfuerzo que realizamos por acercar una pequeña muestra de nuestra tierra a esta Galicia que con tanto cariño nos acoge». En esta edición, el colectivo eligió a la pequeña Brenda Lamela Guerrero como reina infantil, mientras que Elena Guerrero Dorado asume el importante papel de reina mayor de las fiestas del Pilar. Los aragoneses, con Ramón Burillo al frente, concluyeron ayer con una comida de hermandad un programa de actividades que comenzó el pasado sábado con la proclamación de las reinas y el pregón, que lo pronunció Pilar Larraz Retornano, socia fundadora de la Casa de Aragón. Antes del almuerzo de ayer en las instalaciones de la Hípica, los aragoneses celebraron la misa Baturra en la iglesia de Santiago, donde los menores de diez años pasaron bajo el manto de la Virgen del Pilar. Al término del oficio religioso, los maños se dirigieron a la plaza de Azcárraga, donde el grupo Alto Aragón ofreció un concierto de jotas. Esa misma agrupación se encargó de amenizar la sobremesa, en la que se pudo ver alguna lagrimilla recorrer los rostros emocionados de algunos de los presentes.
El pasado jueves en la Feria de los Autónomos me saludó Manuel Liñares Raña , un veterano coruñés al que conocí hace muchos años por cuestiones profesionales. Además del saludo me contó que tiene un terrenito al lado del Liceo y de la vía del tren donde se entretiene cosechando distintos productos y que entre éstos el más especial es una enorme calabaza. «Nunca vi una tan grande en mi vida», reconoce Manuel. El ejemplar pesa unos 50 kilos y cuenta con el mérito añadido de haber crecido al lado de grandes edificios, para que luego digan que las ciudades no son lugares acordes para el cultivo. Manuel Liñares comprobó que con amor y dedicación se puede. Hoy presume de la gigantesca calabaza y de los frutos más lozanos de su huerta.