La Sinfónica triunfa en la mejor sala de conciertos de Sudamérica

Ramón Castro

A CORUÑA

La Orquesta Sinfónica de Galicia suma y sigue. Tras sus emotivos conciertos en Argentina y la actuación gratuita en el parque Ibirapuera de Sao Paulo (Brasil), la formación coruñesa obtuvo dos plenos consecutivos en la sala Sao Paulo, uno de los mejores auditorios del planeta y, sin duda, el primer centro de referencia de la música culta sudamericana.

La Sinfónica actuó en este recinto el lunes y ayer. En la primera ocasión, interpretó un concierto de Brahms, con el lituano Julian Rachlin como violín solista, y dos pasajes de El amor brujo y El sombrero de tres picos , de Falla. Ayer, en la despedida de Brasil, brindó la Impresión nocturna de Andrés Gaos, otras dos obras del compositor gaditano y la Cuarta sinfonía de Brahms, acompañada en esta ocasión por el pianista Josep Colom.

Como es habitual en todo el periplo americano de la orquesta, la sala Sao Paulo premió con grandes ovaciones a los músicos y al director, Víctor Pablo, y éstos correspondieron con propinas de zarzuela que redondearon la fiesta.

El brillante triunfo en el auditorio de la megalópolis paulista, erigido en 1999 sobre una estación de ferrocarril que sigue activa, no es uno más en la historia de la Sinfónica. Puede considerarse un hito. Con una capacidad para 1.400 espectadores y entradas que llegan a costar 80 euros, la sala Sao Paulo ha visto pasar a las mejores orquestas del mundo y su esmerada acústica ha llevado a los músicos de la agrupación gallega a compararla con los auditorios de Viena y Colonia. Las orquestas no están alejadas en este escenario, sino envueltas por el público, y el techo, dividido en decenas de módulos, adapta su altura a la sonoridad de cada espectáculo.

Uruguay

La gira de la agrupación coruñesa tiene aún dos paradas en Uruguay antes del regreso a España. Esta tarde, Brahms y Manuel de Falla sonarán en el Teatro Solís de Montevideo y, para finalizar habrá una actuación el sábado en Punta del Este.

Cansados, pero muy satisfechos, los artistas y todo el equipo técnico de la Sinfónica culminarán así un trabajo de dos semanas que se había iniciado el 30 de septiembre en Santiago de Chile. Más información en la página 48