Una nueva organización dedicada a la introducción de inmigrantes clandestinos en España ha sido desmantelada por la policía con la detención del máximo responsable de la banda en A Coruña. Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de agosto, cuando un grupo de agentes del Cuerpo Nacional de Policía destinados en la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de A Coruña detuvieron a un hombre con iniciales R.?V.?M., de 41 años, natural y con nacionalidad de Bolivia, aunque domiciliado en A Coruña. El arresto obedeció a su presunta implicación en un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Los beneficios obtenidos con esta práctica ilegal podrían haberle reportado unos 20.000 euros en el último año, según cálculos de la Policía Nacional.
Los agentes habían comprobado previamente que el detenido formaba parte de una organización que se dedicaba a introducir en el país a personas de su misma nacionalidad, a las que, una vez se encontraban en España, les retiraba el pasaporte y les obligaba a saldar una deuda de 6.000 euros por unos supuestos gastos originados por el viaje de los que él se habría hecho cargo.
El origen de esta investigación está en la declaración realizada por dos personas de nacionalidad boliviana que manifestaron que R.?V.?M. les había ofrecido en su país de origen la posibilidad de venir a España. Para ello les exigía firmar un contrato privado por el cual se comprometían a pagar una deuda de 550 euros durante 13 meses por los gastos del billete de avión, además de por el pago de una deuda que éste tenía en su país, que ascendía, según figuraba en el contrato, a 600 dólares, aunque más tarde se revelase que en realidad la suma alcanzaba los 6.000 euros.
Testigos protegidos
Las dos personas que hicieron esta declaración, y que actualmente son considerados testigos protegidos, desconocían el valor al cambio de la moneda europea. Esto, unido a la acuciante situación de necesidad en la que vivían en Bolivia, les empujó a firmar ese contrato. Además, el padre del detenido les obligó a firmar otro contrato de préstamo, también privado, en el que primaban las cláusulas abusivas y las advertencias de que algo muy malo podría pasarles como represalia si contaban a alguien la finalidad de ese dinero prestado.
Una vez en España, el ahora detenido recibía a estos inmigrantes y les retiraba los 1.500 euros que previamente les había entregado el padre de éste, para poder acceder sin problemas por el puesto fronterizo, procediendo inmediatamente a su traslado a A Coruña. Era precisamente a su llegada a la ciudad cuando R.?V.?M. les secuestraba el pasaporte y les alojaba en un piso. Además, les hacía entrega de un móvil para poder tenerles controlados en todo momento, y cobrándoles por ello 80 euros. El pasaporte, según decía el detenido, no se lo devolvería hasta que la totalidad de la deuda estuviese saldada.
La policía procedió a registrar el domicilio donde se alojaban los ilegales en A Coruña. Allí localizaron dos pasaportes de dos mujeres de nacionalidad boliviana, 2.500 euros, y numerosos resguardos bancarios de envíos de dinero a Bolivia.
A pesar de que estos hechos datan del pasado mes de agosto, la policía no ha hecho público lo acontecido antes porque el Juzgado de Instrucción número uno de A Coruña decretó durante la investigación secreto de sumario, el cual fue finalmente levantado el pasado día 10 de septiembre. Este mismo juzgado decretó también prisión con fianza de 4.000 euros para el detenido, una cantidad que satisfizo en una semana, durante la cual estuvo ingresado en prisión.
Poco antes de esta detención, en el mes de junio, era arrestado un ciudadano venezolano acusado de obligar a prostituirse a mujeres y hombres que previamente captaba en distintos países sudamericanos. En esta operación se arrestaron a un total de 20 personas entre A Coruña, Cáceres y Alicante.