El alcalde, Javier Losada, aseguró ayer que la resolución para anular o no los expedientes disciplinarios a 54 bomberos coruñeses debe ser «meditada, porque hay que garantizar que no se van a producir actitudes intolerantes y agresivas entre los funcionarios ni nuevos daños para los ciudadanos». De todas formas adelantó que «pronto habrá una decisión sobre ello». Dijo que la decisión final está sujeta a las premisas de conseguir la total normalidad de los servicios municipales «y el fin de enfrentamientos internos entre funcionarios». Desde el Ayuntamiento, aseguró, pondrán todo de su parte pero recordó que el alcalde está sujeto a una legalidad y, por lo tanto, se tendrán en cuenta todos los aspectos legales «que den opción a la concejalía de Personal para tomar una decisión». Insistió en que la voluntad del gobierno municipal es la de «la máxima normalización y paz social».
Por otro lado, considera «lógico» que los sindicatos hayan presentado ayer el recurso contencioso administrativo en el juzgado por esos 54 expedientes: «Veo oportuno que en expedientes de este tipo y que tienen plazos legales realicen esa tramitación».
Por su parte, Roberto Tizón, representante de la CIG en el Ayuntamiento, aseguró ayer que estas declaraciones del alcalde demuestran su «pouca capacidade para adoptar decisións en momentos que poden ser determinantes». Recordó que el conflicto dura 20 meses por una decisión que él no tomó cuando accedió a la alcaldía.