La Biblioteca como premio

Luís Ventoso

A CORUÑA

La Biblioteca Nacional se autodefine como «institución bibliotecaria superior del Estado y cabecera del sistema». Si es así, necesita al frente a un especialista. Sin embargo, era el balneario con que obsequiaba el Gobierno de turno a sus acólitos insignes del mundillo cultural. Lo hizo así el PP (con De Cuenca, Juaristi y Racionero) y lo ha hecho el PSOE con Regàs. El nuevo ministro ha propiciado un relevo ganado a pulso. Pero el debate de fondo es el uso de las poltronas culturales como nómina para amiguetes: ¿Tendrá algo que ver el cauto silencio sobre el Gaiás de nuestros paladines culturales con los puestiños que habrá en sus futuros chiringuitos?