a coruña | Ayer por la tarde se celebró en Sada el primer feirón «con papeles», fruto de una campaña de la Concejalía de Comercio, que hace un mes detectó que el 60% de los vendedores de productos no alimentarios no estaba dado de alta como tal en la Xunta. «O obxetivo de esixir o carné de ambulante é evitar a competencia desleal cos comercios tradicionais de Sada, de aí que a medida fora con carácter de urxencia», detalla Luís Barreiro Conde, edil de Industria e Comercio.
La reforma se produce después de varias semanas en las que el concejal se ha reunido con los diferentes colectivos -vendedores de etnia gitana, de origen senegalés o magrebí, entre otros- para informarles sobre los cambios que el equipo de gobierno pretende realizar. «O primeiro é cumprir as normas tanto locais, como autonómicas, e despois virán outras melloras», explica el nacionalista Luís Barreiro. En el proceso de renovación de las acreditaciones de vendedores ambulantes se quedaron fuera menos de un 20% de los comerciantes que acudían cada sábado al feirón de Sada, uno de los más importantes de la comarca.
El reto para el Concello pasa ahora por regularizar a las personas que venden productos alimentarios y acotar los aparcamientos. «Imos por pasos, pero no futuro queremos que haxa menos productos con logos e máis artesanía, orde nos aparcamentos e prepararemos un deseño para as casetas, que dé unha boa imaxe desta actividade, porque pode ser un bo reclamo turístico», apunta Barreiro. El cambio está generando un número altísimo de peticiones ante la concejalía, que anuncia que sólo dará licencias nuevas para vender artesanía.