Aprobado con matices

María Vidal Estefanía Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Reportaje | Chequeo a los arenales | A Coruña La bandera amarilla ondeó ayer en los arenales de Orzán y Riazor, y la verde en la de As Lapas, San Amaro y Oza

06 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Se abre la temporada de verano, y los bañistas acuden a las playas en busca de los primeros rayos de sol. Pero ¿cómo están los arenales nueve meses después de la anterior temporada? En general, los coruñeses están satisfechos con el estado de las playas, aunque algunos precisan que el nivel es inferior al del resto de Galicia. En Riazor, los bañistas se quejan del desnivel que han dejado las máquinas al desmontar la arena acumulada en las dunas durante el invierno, pero están contentos con los servicios. Es la única playa de la ciudad que dispone de tumbonas. Eso sí, dicen que la temperatura del agua es ideal, al contrario que los del Orzán, que la encuentran aún fría. Hace un año la suciedad era la principal queja de los visitantes, que este año reconocen una mejora en la limpieza. Aún así, en Riazor las mareas vivas de estos días están dejando gran cantidad de algas en la orilla. La mayoría de turistas se concentraron en la cala del Matadero en el primer día de calor. La playa de As Lapas este año cuenta con novedades, ya que se han remodelado las rampas y las escaleras de acceso. San Amaro dispone de un amplio servicio de cafetería, ya que, además de bar, el Club del Mar, que llega hasta la playa, tiene restaurante. Lo mismo sucede en Oza, que tiene dos restaurantes de recintos náuticos. Respecto al año pasado, hay nuevas casetas para los socorristas, bungalós con aseos y presenta accesos para sillas de minusválidos como novedad. Aun así, los bañistas echan en falta la antigua playa de Oza. Las seis playas poseen bandera azul. Además, el sistema de duchas está operativo en todas y disponen de papeleras distanciadas cada seis metros. El servicio de socorrismo estará en activo hasta el 30 de septiembre. Primeros atascos El primer gran día de calor de este verano estrenó los atascos en los accesos a las playas de la comarca. En las que registraron mayor afluencia, las caravanas de coches comenzaron a crecer hacia el mediodía y regresaron al final de la jornada.