«Vine a trabajar angustiado»

Manuel Costoya
Manuel Costoya A CORUÑA

A CORUÑA

ÓSCAR PARÍS

Crónica | El día después tras el atraco en Caixanova Los empleados de la oficina asaltada volvían a sus puestos en una jornada con muchos clientes. En Culleredo recordaban un atraco «que tuvo muy poco de profesional»

05 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a oficina provisional de Caixanova en Culleredo abría ayer de nuevo sus puertas con normalidad. En sus dependencias se encontraban dos empleados y una encargada. No pueden hablar del caso y remiten a la dirección de comunicación de esta entidad. José Luis, uno de los veteranos, con cara preocupada, sólo deja caer: «Vine a trabajar angustiado». Pero a pesar de lo ocurrido, la vida continúa. La sucursal se va llenando de clientes en una jornada con más afluencia de la habitual. Eso hace más llevadero el día, tras vivir, el martes, un atraco a mano armada que les será difícil de olvidar. Pero no ha sido un robo perfecto ni el robo del siglo. Más bien un «atraco muy poco profesional», según destacaban fuentes de la investigación. Y hay datos que así lo demuestran. Manuel Pereira Fernández y Jaime Santerbás González estaban, antes de actuar, colocándose unos guantes de látex para no dejar huellas. Pero lo hacían en el exterior del edificio, y ante la presencia de varios vecinos, que no dudaron en alertar a la Policía Local de lo que estaban viendo. Fueron detectados antes de cometer el atraco. Un empleado de la limpieza y un trabajador venezolano se aliaron para atacar a Manuel Pereira, quien permaneció en el exterior de la entidad. Tras el forcejeo, toda su documentación, incluso el permiso penitenciario de tres días del que disfrutaba en la prisión de A Lama, en Pontevedra, estaba ya en manos de las fuerzas de seguridad. A la una de la tarde del martes, todas las patrullas de la Policía Local de Culleredo, la de Cambre y la Guardia Civil contaban ya con las fotos y los datos completos de los atracadores. Otro hecho relevante es que los asaltantes no contaban con un medio de transporte para garantizar su huida. La Policía Local de este concello no descarta que existiese un tercer implicado en este robo con violencia. En cambio, el delegado del gobierno, Manuel Ameijeiras no contemplaba ayer esta opción. Los dos atracadores detenidos actuaron de manera muy brusca, «movidos más por la necesidad y sin emplear el cerebro», explicaron agentes que participaron en este operativo. «Hicieron un alarde de armas en el interior de la oficina y actuaron con una violencia innecesaria. En este atraco utilizaron una pistola Golk, un arma que curiosamente es la reglamentaria para algunos cuerpos policiales, entre ellos, el de Culleredo. Es difícil de conseguir en el mercado negro y tiene un coste muy elevado, cercano a los 800 euros. Los dos delincuentes son de Vigo. Se cree que Manuel Pereira, que fue detenido por la Policía Nacional en la estación de tren de San Cristóbal, pretendía regresar a esta ciudad. Ayer permanecía en los calabozos del cuartel de Lonzas, pendiente de declarar en los juzgados Normalidad Los atascos en el tráfico eran ayer lo más relevante que ocurría en la glorieta de O Burgo, en donde se produjo el intercambio de disparos entre la Policía Local y Jaime Santerbás. Pilar Fragueiro trabaja en una empresa dedicada a la venta de productos para animales de compañía. Su tienda recibió tres impactos de bala «en un cristal, en la chapa exterior y en el escaparate principal», explicaba ayer. «Nos sorprendieron las sirenas de los coches y el gran revuelo que se montó en la zona». Pilar no recuerda, en el tiempo que lleva en Culleredo, algo parecido. «Es una zona muy tranquila, pero puede que intenten robar por aquí más veces, porque tienen la autopista muy cerca, señaló. Ofelia Eiroa es otra de las veteranas de la zona. Lleva 17 años regentando un bar que alberga en sus paredes las mejores gestas del Deportivo. Cuando escuchó los disparos, «pensei que se trataba de un tubo de escape dun coche, e logo, mira o que foi». Recuerda que hace diez años se cometió un asesinato en la zona de Fonteculler, pero cree que Culleredo es un sitio tranquilo. «Iso foi o que lle comentei a uns clientes que están no circo -el espectáculo de Rody Aragón está instalado a pocos metros del lugar, en el paseo marítimo de esta localidad- e mira o que pasou», matizó.