Los lesionados medulares contarán con un gimnasio de un millón de euros

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La unidad del Canalejo se trasladará en tres meses a su nueva ubicación en el bloque Sur Incluirá el Lokomat, el robot más avanzado para aprender a caminar, cuyo desarrollo impulsó el actor que protagonizó Superman

16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Si los plazos previstos se cumplen, la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Juan Canalejo, de referencia para toda la comunidad gallega, se trasladará en tres meses a la quinta planta del nuevo bloque Sur. Al margen de las habitaciones, más amplias y cómodas, el traslado supondrá también estrenar la nueva zona de tratamiento, rehabilitación, fisioterapia y terapia ocupacional, que ocupará toda la antigua planta de nefrología. Pero las ventajas de la mudanza no se traducen sólo en contar con espacios más modernizados. Rodríguez Sotillo, responsable de la Unidad de Lesionados Medulares, asegura que el área estará al nivel de las mejores de España, con una inversión en equipamiento que ronda el millón de euros. Además del aparataje más convencional para ayudar a que los pacientes recuperen movilidad y destreza -se renovarán los equipos de cocina y baño para entrenar habilidades cotidianas- el gimnasio de 250 metros cuadrados duplicará su superficie con respecto al actual e incluirá equipamiento pionero. Junto a un aparato de reeducación de la marcha en suspensión, el gaith trainer del profesor Hesse, se instalará el Lokomat, el robot más avanzado para «enseñar» a caminar a los pacientes que sufren daños medulares severos. Impulsado por el ya desaparecido actor Christopher Reeve, que encarnó a Superman, sólo hay dos similares instalados en centros públicos de España, en el Centro Nacional de Parapléjicos de Toledo y el Instituto Guttmann de Barcelona. En Galicia, existe otro, pero de uso particular. El Lokomat es un aparato de 240.000 euros, fabricado en Suiza y que, anclado al techo, mueve automáticamente las articulaciones del paciente por una cinta sin fin. El enfermo, sostenido por un arnés, va recuperando así el reflejo de la marcha.