La suavidad mediterránea

La Voz

A CORUÑA

KOPA

Sábado a las 22.30. La entrada cuesta 12 euros.

06 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Estoy volviendo a descubrirme. Me siento como en los primeros días de Los Elefantes». Así se refiere el catalán Juan Manuel Álvarez Puig a su recién estrenada etapa bajo el alias de Shuarma. El sábado presentará Universo, su coqueto cedé de debut, con banda acústica. «Se debe a una cabezonería mía, porque con Los Elefantes no pudimos venir mucho a Galicia, y no quería dejarla fuera como ocurre con muchas giras. Ojalá pueda volver más adelante ya en formato eléctrico». Producido por el veterano Joe Dworniak, Universo captura un cálido y suave viaje pop de luz mediterránea y constantes escapadas exóticas. En ello tuvo una vital importancia los viajes del músico a África: «Estar en el Tercer Mundo te cambia todo. El tópico de que nuestra vida es un lujo allí lo sientes. Impacta muchísimo, yo he visto morir a un niño ante mis ojos y eso te remueve por dentro para exigir mayor justicia». En Burkina Faso compuso uno de los temas del disco, J¿habite a I¿eden, grabada con el músico Yeelen (la figura más famosa del país africano) y Shuarma ha donado todos los derechos de autor de esa canción a la oenegé Intermón Oxfam. Contar trozos de la vida Todo cambia ha sido la elegida como single inicial Escrita por el chileno Julio Numhaurer se mece dulcemente sobre la idea de la mutabilidad de las cosas, pero la necesidad de que algunas sigan firmes. «Cogí ese tema -explica el músico- porque refleja muy bien mi vida en este momento. He sufrido un montón de cambios importantísimos, como la gestación de este disco o el nacimiento de mi hija. Sin embargo, necesito que haya cosas, como el amor o la familia, que permanezcan intactas». Shuarma habita en la «clase media» del pop español. «Me encanta -confiesa- ya que puedes hacer discos comerciales y con calidad. Tienes la ventaja de la independencia, pero al tiempo puedes llegar a mucha gente». Para ello ha creado su propio sello, Azar Records, con el salda una deuda pendiente: «No me gusta esta sociedad que hemos montado y no me sentía cómodo en una multinacional. Además me gusta lo artesano y aquí puedo hacer y decir las cosas a mi manera».