Entrevista | Esperanza León Manso «La estructura familiar no es un factor de riesgo» para la adopción, insiste esta experta, que pide para los futuros padres más formación previa y menos prejuicios
13 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Esperanza León participa hoy en las jornadas Intervención pedagógica en la adopción , que organiza la Asociación Profesional de Pedagogos de Galicia en la Fundación Caixa Galicia. La profesora sevillana de Psicología Evolutiva de hablará de la prevención del fracaso. -No es frecuente, ¿no? -La ruptura y que el niño tenga que salir de la familia es de en torno al 1%. En países con más tradición es mayor. Hay que estar atentos. Las consecuencias son tan importantes que un sólo caso justificaría la preocupación. -¿Causas? -Unas tienen que ver con las características del niño, otras con la de la familia, la de su relación y también con el proceso de intervención. -¿Por ejemplo? -Uno de los factores de riesgo es la edad del niño, cuanto más mayor, más complicado, o los problemas de conducta, que a menudo van de la mano de la edad. En la familia, puede fallar el acuerdo de la propia pareja para la adopción, y algunas motivaciones no resultan adecuadas en su origen, como la pérdida reciente de un hijo o adoptar sólo por solidaridad. Y en cuanto a la relación, es importante el buen establecimiento de apego familiar, que en ocasiones no se da por estilos de relación más fríos. -¿Y la intervención? -En un alto porcentaje de las rupturas, no recibieron formación. En Galicia, no se forma a los padres para adoptar. En Andalucía es obligatorio por decreto, desde el 2002. -¿En qué consiste? -Es un programa en el que se trabajan habilidades y estrategias educativas para, primero, favorecer la autoselección de los solicitantes, es decir, que sean capaces de ajustar su demanda o retirarse del proceso. Además, se orienta sobre aspectos específicos, como el del momento de la revelación. -¿La estructura familiar influye en el éxito? -En sí, la estructura familiar no es un factor de riesgo. En el caso de las monoparentales, se valora la existencia de apoyos para la crianza del niño. Lo que sucede es que, generalmente, sus casos son más complicados, niños más mayores o con problemas, ya que se da prioridad a las familias tradicionales. Existe controversia acerca de que, por mantener la igualdad con sus compañeros, los pequeños y sanos deban integrarse en estructuras tradicionales, máxime cuando la diversidad familiar es lo más característico en nuestro país.