El son de un barrio cubano

La Voz

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Percusión y danza | «Solarson»

11 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Si la vida fuera una danza, seguro que las calles de Cuba eran unas de sus mejores pistas de baile. Ése mensaje de alegría y ritmo es el que quiere transmitir el espectáculo Solarson , que mañana por la noche se presenta en el Coliseo y que hunde sus raíces en la ancestral cultura cubana. Un total de dieciocho bailarines y músicos dan vida a los vecinos de un barrio de Santiago de Cuba, que despiertan entre ruidos, abrazos, gritos, canciones y bailes. Reinaldo Hechemendia, director y coreógrafo de la obra, destaca la gran simbiosis que se produce entre la música y la danza, «que no se acompañan, sino que son un fin único, donde los músicos también bailan, y los bailarines también tocan». Asimismo, recuerda que en este espectáculo perviven los ritmos más tradicionales, que se combinan con otros nuevos que triunfan en el Caribe. Por ello, junto a la salsa y a la rumba, se pueden escuchar notas de hip-hop y de reggaeton , «que permite que el espectáculo gane en colorido, dinámica y alegría». Chancleta Uno de los elementos más destacados del vestuario de los bailarines son sus chancletas de madera, con las que marcan los pasos y aportan nuevos sonidos, al estilo de un tablado flamenco. Hechemendia explica que este calzado era utilizado por las familias más humildes de Santiago de Cuba, y, cuando la gente salía a la calle a escuchar las charangas del carnaval, acompañaban la música con el ruido que producían estos zapatos al chocar contra el suelo. En la puesta en escena de Solarson se recuerda a estos antiguos cubanos, aunque se le da una mayor utilidad y movimiento a las chancletas. De hecho, según recordó el coreógrafo, los bailarines tienen que realizar unos duros entrenamientos para alcanzar un gran nivel técnico en la utilización de este calzado, en el que se apoya el peso en el hueso metatarsiano, y se deja libre el tacón.