Miss Coruña levantó el vuelo

La Voz

A CORUÑA

EDUARDO

El pulso de la ciudad Lucía Castro partió ayer hacia Madrid para concentrarse con las otras candidatas. Lleva en la maleta «muchos potingues de belleza» y grandes dosis de ilusión

05 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Aquella Lucía Castro Méndez que hace cuatro años fue elegida Meiga del San Juan coruñés levantó ayer el vuelo con dirección al título de Miss España. «Yo voy a poner toda la carne en el asador. Por mí que no sea», dice esta joven de 21 años minutos antes de embarcar en el avión de Iberia de las 13.50. Se presentó en Alvedro con mucha antelación, con su padre y con dos maletas. «Pásatelo bien y, si no consigues el triunfo, no pasa nada, no te vayas a deprimir por eso», le dice el progenitor, convertido ayer en chófer-mánager-asesor de su hija-miss. Lo del par de maletas es cosa de la organización. «Nos dijeron que llevásemos una para la concentración de Toledo y otra para Castellón», explica la guapa coruñesa. Sí, porque para la final todavía faltan muchos días y la organización paseará a las candidatas por media España antes de la gala definitiva, que tendrá lugar el fin de semana del 24 y 25 de marzo en el súper anunciado complejo Marina D`or. «Ropa no llevo mucha porque los organizadores nos proporcionarán bastantes prendas. La que metí en la maleta es cómoda, la mayoría vaquera, algo de calzado, trajes de cóctel y, sobre todo, botes de maquillaje», afirma Lucía cuando le pregunto por lo que lleva en los maletones. Dejó el libro en la mesa de noche y prefirió el ipod para escuchar música «de todo tipo, en especial pop». Ahí la tienen con el pelo rubio oscuro, que espera ponerse más claro para la final de Miss España, y cargada de ilusión. «Lo que voy más cargada es de potingues de todo tipo, para el cuerpo, para la cara. De todo. En las últimas semanas me sometí a muchos tratamientos de belleza», explica sonriente. Anuncian la salida de su vuelo, en el que irá acompañada por Miss Lugo, Chabely Díaz. «Espero que ganes», le digo, ya que hace décadas que a una coruñesa no le colocan la corona. «Si gano, lo primero que haré es llamarte», dice aquella inocente Meiga antes de levantar el vuelo. Este fue el lema que idearon un grupo de vecinos de este barrio coruñés para convocar a la gente a la primera xuntanza del Castrillón. «Con lo que somos, pensamos, nunca hicimos nada como hacen en otras zonas», explica José da Lama, propietario del videoclub e hijo de los del bar Descanso, local ya desaparecido, y que fue el primero en abrir en el citado barrio. La primera enchenta castrillonera o castrillonense resultó «fenómeno. Excepto un par de personas que estaban enfermas no faltó nadie de los que andan alrededor de los cuarenta años», analiza José tras la cena en el restaurante Javimar, enfrente del instituto Monte das Moas. «Se portaron fenomenal y es que en O Castrillón somos como una familia», dice José, que contó con la colaboración de Carlos Ceide para organizar el evento. Para que la celebración vaya adquiriendo solera ya piensan convocar la segunda este mismo año. Ahí tienen al simpático grupo de vecinos que forjaron su relación en bares como el Azul o el Zona. «Después de la cena fuimos a tomar las copas a Matogrande», reconocen. De Perillo a Sada ?Creemos que desde una a otra localidad no existe una agencia de viajes y por eso decidimos montarla en Santa Cruz, porque es una zona en plena expansión y que precisa este servicio», explica Mónica Barreiro Costoya que junto a María Jesús Presno Mosquera acaba de inaugurar Línea Tours, la primera agencia de viajes del núcleo de población oleirense. «Somos especialistas en todo», dicen con tanta ilusión como la que se llevó Lucía en sus maletas.