En lo que va de año, tres personas fallecieron al ser arrolladas por vehículos en la comarca Al menos en un par de accidentes, el conductor había consumido alcohol
01 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Los primeros dos meses del año arrojan ya un fatal balance en lo que a seguridad vial se refiere. Desde que empezó el 2006 se han registrado en las vías de la ciudad y comarca quince atropellos con heridos, tres de ellos mortales. Diez fueron en pasos de cebra y uno, el desgraciado suceso de Carral del 19 de febrero, que costó la vida a un joven de 15 años, tuvo lugar en un arcén. Este siniestro fue uno de los dos en los que se comprobó, además, que el conductor del vehículo circulaba con una tasa de alcoholemia superior a la permitida. Seis de los accidentes se produjeron en las carreteras del área metropolitana. Además del de Carral, hubo otro en Culleredo, dos en Cambre y otros dos en Sada. En la villa mariñana ocurrió el 22 de febrero el segundo atropello mortal del año, el de un anciano de 78 años que cruzaba por el paso de cebra de la avenida Barrié de la Maza. Al día siguiente hubo que lamentar la tercera víctima del año en la comarca, la primera en la ciudad, un hombre de 77 años arrollado cuando atravesaba de la calle Pondal a la avenida de Buenos Aires, también sobre paso de peatones. En la estadística de dos meses figuran junto además tres siniestros más de carácter grave. Cuatro en un mismo día El 2006 se inició con relativa calma. Hasta el día 11 de enero no se contabilizó el primero de los atropellos. Fue en la glorieta del pavo real, a las seis y media de la tarde y sobre paso de peatones. Una chica de 21 años sufrió contusiones. Sin embargo, pronto se intensificó la siniestralidad y el 16 de enero en el casco urbanose atendieronr tres en apenas tres horas y media, entre la una y las cuatro y media de la tarde, en la Torre, Pérez Cepeda y Orillamar. Los tres fueron leves y sobre paso de cebra, al igual que un cuarto que se registró en Cambre. Fue la jornada en la que más accidentes de estas características se produjeron en lo que va de año. Al día siguiente, el escenario fue Sada, y el 19 de enero,la avenida de Linares Rivas. El 30 de enero se abrió una nueva cadena de incidentes consecutivos, primero en la calle San Andrés, al día siguente en Altamira y el primero de febrero en O Temple. Hubo entonces una pausa hasta el día 12 en Adormideras y al día siguiente en Riazor, en la avenida de la Habana, tuvo lugar el segundo atropello con alcohol de por medio. Una mujer de 60 años sufrió lesiones al ser arrollada por la furgoneta. Fueron, en cualquier caso, heridas de carácter leve, nada que ver con los tres atropellos mortales que se registrarían una semana después en Carral, Sada y la calle Pondal. Más hombres Las víctimas de estos siniestros fueron en su mayoría varones, ya que sólo cuatro de los quince eran mujeres. La edad es muy diversa, aunque por el momento no se ha registrado ninguno que afecte a población de entre 35 y 50 años. Sí por el contrario son bastantes los jubilados y la víctima de más edad fue un hombre de 80 años. En el otro extremo se sitúan los atropellos a jóvenes de menos de 25, el menor de ellos el chico de 15 años que falleció en Carral.