Crónica | La ciudad en «el cerco de beatrice» Celso Castro no usa mayúsculas en el texto y el editor Eduardo Riestra habla de una novela «de una calidad inusual»
27 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Exultante. Durante las últimas semanas el editor Eduardo Riestra no ha parado de hablar del descubrimiento de un nuevo escritor, «una voz absolutamente diferente, de una calidad inusual no sólo en Galicia sino en las letras españolas». Se trata de Celso Castro del que Riestra acaba de publicar la novela el cerco de beatrice (Ediciones del Viento), un texto en el que no existen las letras mayúsculas. Esta tercera novela de Castro, que se presenta esta tarde a las 20 horas en el centro On de Caixa Galicia, tiene como escenario A Coruña; la ciudad aparece ya en la portada con una foto de Vari Caramés de la zona de Riazor. «Las lomas de arena que se forman en el Orzán, la plaza de Azcárraga, María Pita, la iglesia de San Jorge, algún escondido pub del Orzán donde los protagonistas organizan recitales de poesía y otras cosas.... En definitiva es el mar, las zonas de la ciudad que miran al mar», explica el autor. También apunta que en la novela no se dice que es A Coruña, pero sí se citan por su nombre esas zonas conocidas. «Lo que aparece es una Coruña atemporal, no localista, y tampoco se trata de una novela costumbrista», explica Eduardo Riestra. El editor confiesa su recelo cuando vio por primera vez el original, en el que no existen letras mayusculas «y tras estas rarezas suele esconderse una escasa calidad literaria, pero no es este el caso». Insiste en que la novela tiene «una estructura extraña, aunque mantiene otros signos de puntuacion», y que a pesar de esas rarezas «es un placer para el lector». Castro explica que siempre escribió en minúsculas «al principio por comodidad, pero estéticamente me gusta más; es algo que ya hicieron otros escritores y que en poesía es mucho más habitual; los problemas suelen empezar con los editores, para publicar el libro, pero yo no tuve ni siquiera que negociarlo». Matiza que su novela no es un texto experimental aunque «soy innovador, siempre quise hacer una literatura muy mía». Es la tercera novela de Celso Castro, cuya agencia literaria envio el original a Riestra. El escritor confiesa que ya conocía Ediciones del Viento «y los libros que publica me gustan mucho». Sostiene que está «muy contento con este libro, sobre todo porque ¡no tiene erratas! y eso es maravilloso» y lamenta las pocas posibilidades de publicar «que tenemos los que escribimos en castellano, aquí no tenemos nada que hacer», concluye.