CRÍTICA MUSICAL
13 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.EL PRESENTE y el futuro se dieron cita el pasado fin de semana en sendos conciertos, el primero a cargo de la Sinfónica de Galicia, con la visita de dos magníficos invitados, el violonchelista Antonio Meneses y el director Paul Daniel; el segundo, con la Orquesta Joven y otra batuta excepcional, la de James Judd. Recibimiento más bien frío para la obra que inauguraba el primer programa, de Juan José Castro. Música cerebral, de buena factura, que propone sutiles, a veces audaces, combinaciones tímbricas; pero el juego de la razón no seduce como la apelación más directa a los sentimientos, a las humanas emociones, que es lo que propone, en cambio, Schumann con su lírico Concierto para violonchelo , que tuvo en el brasileiro Meneses a un traductor sobrio y elegante. En la Inextinguible pudo brillar Paul Daniel, que con excelente criterio se ha convertido en la principal batuta invitada de la Real Filharmonía, la orquesta hermana. El director británico ofreció una lectura arrolladora de la sinfonía de Nielsen, con contrastes muy marcados entre lo lírico y lo dramático. Soberbia fue la actuación del par de timbales, escalofriantes en la enérgica conclusión. Daniel fue larga y merecidamente aclamado por el público y por la propia orquesta, que estuvo espléndida. Dos días después le llegó el turno a la Joven, un orgullo para la ciudad. La madurez exhibida en la hermosa Octava de Dvorak constituyó toda una declaración de principios: este conjunto pide paso, debería intentarse que sus actuaciones no se limitaran sólo a un par de encuentros puntuales. Con un director serio y entregado como James Judd, el conjunto rindió a gran altura, ya desde la inicial obra de Britten y en el Concierto número 21 para piano de Mozart, que interpretó la joven catalana Laia Masramon, algo apurada en el inicio, con algunos pasajes borrosos, pero siempre musical, procurando hacer bien inteligible el hermoso cantabile mozartiano. Ruidosas muestras de aprobación de un público más joven de lo habitual, al que es preciso conquistar. Conciertos de la OSG y Orquesta Joven. Paul Daniel y James Judd, directores