Agrupaciones coruñesistas

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Historias de A Coruña | Colectivos ejemplares Defender la ciudad, luchar por sus intereses y promover su desarrollo fueron los objetivos de varias de las asociaciones que se fundaron durante el siglo XX

03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

En casi todas las ciudades que se precien de serlo existen agrupaciones privadas que tienen por finalidad la defensa de sus intereses. Repasando la historia del siglo XX en A Coruña, merecen reseñarse tres: la Liga de Amigos, la Agrupación Popular Coruñesa y los Amigos de La Coruña. A primeros de julio de 1903, a iniciativa de Francisco Javier Fariña, un grupo de coruñeses decidió constituir una agrupación que se denominó Liga de Amigos de La Coruña cuya finalidad sería el mejoramiento y el engrandecimiento de la ciudad. El 29 de septiembre, en el Teatro Circo Emilia Pardo Bazán, el grupo decidió constituir la citada asociación, resultando elegido presidente José María Riguera Montero y como primer secretario Luis Cornide Quiroga. En noviembre, la Liga acordó celebrar festejos durante los meses de julio, agosto y septiembre del año próximo, para lo cual acudieron a comerciantes e industriales de la ciudad para que contribuyesen con donativos a su financiación. En diciembre de 1903, la asociación celebró una junta general. Se completaron puestos vacantes en la directiva, resultando elegidos, entre otros, vicepresidente Julio Pérez Méndez-Losada y vocales Eduardo Méndez Brandón, Salvador Golpe y Manuel Lugrís Freire. Fue, asimismo, nombrada presidente de honor la ilustre escritora Emilia Pardo Bazán. A primeros de enero de 1904 se presentó al público la banda de música de la Liga de Amigos. En marzo recibió el encargo de redactar un proyecto para las fiestas de agosto en la ciudad, resultando ganador el del vecino Francisco Charry, que propuso unos gastos de 18.650 pesetas. Buscar la prosperidad Otra asociación que adquirió renombre sería la Agrupación Popular Coruñesista, que se constituyó en abril de 1917. Se consideraba como un movimiento ciudadano inspirado en torno al coruñesismo para conseguir la prosperidad y el desarrollo de la ciudad en sus múltiples aspectos. Su lema era Todo por La Coruña . Estaba integrado por personas de distintos sectores de la sociedad local, y, en un principio, contaron con la adhesión de seiscientas personas. En sus estatutos se definían como «amantes de este pueblo que estén dispuestos a sacrificarse hasta el punto de ofrendarles sus compromisos políticos en cuanto se relacionen con estos fines». Banco de La Coruña Entre sus miembros destacaban Demetrio Salorio Rubine, Ricardo Rodríguez-Pastor, Enrique Pérez Ardá, Ramón del Cueto... Uno de sus foros fueron los locales del Circo de Artesanos y entre las primeras iniciativas estuvo la creación del Banco de La Coruña propuesta por el empresario Dionisio Tejero al alcalde Casás. Esta propuesta cristalizaría en 1918 cuando se constituyó dicha entidad bancaria. La siguiente agrupación es más reciente: Amigos de La Coruña, fundada en 1972 y definida como una asociación sin ánimo de lucro con la intención de defender por encima de todo los intereses de La Coruña. Su primer presidente fue José González Dopeso, al que acompañaban figuras significadas del coruñesismo, como Juan María Martínez-Barbeito, Margarita Ponte, Tabuyo, Cristino Álvarez, Roberto Luis Moskowich-Spiegel o Enrique Cornide Ferrant. A la muerte de Dopeso ejerció la presidencia Margarita Ponte que, debido a un cisma en la asociación, dejó de hacerlo en octubre de 1998, aunque el juzgado le repuso en el cargo a comienzos de 2001 y la Audiencia la ratificó en 2002. La otra rama del colectivo fue presidida sucesivamente por Enrique Mitchell, Augusto Pérez Cepeda y Rodríguez Carballido. Al mismo tiempo, una revista llamada Amigos de La Coruña , inspirada por Francisco Ferreiro, se publicó, aunque con escaso éxito. Hay que hacer constar que Margarita Ponte falleció en enero del 2003. Capitalidad Entre los asuntos que defendió Amigos de La Coruña merecen citarse la capitalidad de Galicia, la defensa del aeropuerto de Alvedro, la marcha de la Capitanía General, el traslado a Pontevedra de la Brigada Aerotransportable (BRIAT) y el traslado del muelle petrolero.