Coruñeses de secano

Alberto Mahía A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: XOAN A. SOLER

Reportaje | La otra A Coruña está en Val do Dubra Hay una Marineda muy pequeñita a setenta kilómetros de la grande. Tiene ocho casas, 37 vecinos, son todos del Dépor menos uno, y se llevan como hermanos

20 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Es como un portal de Belén, con su río, sus ocho casas, sus huertos, sus corrales y sus pollitos correteando. Es una aldea bonita, tranquila y pequeñita. Todo el pueblo podría reconstruirse en la plaza de María Pita y sobraría espacio. Es la otra A Coruña, la de Val do Dubra, la que pertenece a la parroquia de Santiago de Buxán. A 70 kilómetros del Obelisco. Para llegar, hay que despistarse más que desviarse. Lo mejor es ponerse en Bembibre y al llegar a la sucursal de Caixa Galicia tomar el ramal a la izquierda. Transitará uno tres kilómetros por caminos profundos, abovedados de roble, sólo habitados por el mirlo. Hasta topar con un indicador semiacostado contra el cierre de una finca en el que avisa que usted ha llegado a A Coruña. Y no es un vacile. Si continúa veinte metros más, estará ya en Carral. El otro Carral. Y si vuelve sobre sus pasos veinte kilómetros circulará por Ferrol. El otro Ferrol, que tampoco va de vacile. Son aquí las casas de muy voluminosas dimensiones. Todas con su huerto, y la mitad -o sea, cuatro- con granja ganadera. Se ve que hay cuartos en A Coruña de Val do Dubra. Y se llevan bien. Maricarmen García, desde la cabina de su tractor, presume del buen rollo reinante: «Non atopará a ninguén na Coruña que lle fale mal dun veciño. Aquí, parecemos unha familia». Huertos La guía telefónica de A Coruña de Buxán podría uno llevarla escrita en la palma de la mano. Esta aldea no tiene museos, ni tienda, ni un cajero. A Coruña sólo tiene sus ocho casas con sus 37 vecinos censados. Una calle parte en dos la aldea. A la derecha, en una pequeña cuesta, cuatro casas; a la izquierda, las otras cuatro. Nada más que eso. Y tras las viviendas, el huerto, donde se alinea la frondosa berza y la sabrosa cebolla, el exquisito tomate y el buen pimiento. No hay industria, hay ganado. A Coruña cuenta con una de las granjas vacunas más importantes de la comarca. Por lo pequeña que es la aldea, pudiera parecer que ser cartero -en este caso, cartera- allí es un chollo. Pues no. Se queja de que las cartas le llegan tarde, por lo que los vecinos no tienen correo hasta la hora del almuerzo. Lo cierto es que llevan peor lo del vecino del Celta. Xesús Abelenda es el único de A Coruña que es forofo del equipo celeste. Su mujer, como el resto de coruñeses, es del Dépor. Alcalde La casi unanimidad deportiva se da también en política. «Aquí votan todos ó Partido Popular», informa Rosa Mallón. Juan Manuel Baleato Iglesias es el hombre a quien votan en las elecciones municipales. El arrasa siempre en las urnas y es del PP. En A Coruña donde no se ve el mar ni se intuye en tráfico nunca se discutió por el artículo del topónimo. María de Carmen, ya de pequeñita, respondía cuando le preguntaban de dónde era: «De A Coruña. A de Buxán».