Crítica musical
18 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Aziza Mustafa fue la encargada de abrir una nueva edición del ciclo Música con raíces , organizado por el IMCE y patrocinado por Caixanova. La pianista de Azerbaiyán presentó en el Rosalía Castro su Opera Jazz Tour , que sirve también de promoción de su último trabajo discográfico, Contrasts , publicado el pasado año, poblado de composiciones propias y acercamientos a autores clásicos europeos como Mozart, Chopin o Verdi. La música de Aziza Mustafa nos llega de Oriente, desde la orilla del mar Caspio, de un territorio caracterizado por el cruce de culturas, rodeado por las fronteras con Rusia, Armenia o Irán y del que nada sabemos de su tradición jazzística, si es que la tiene. La pianista azerbaiyana convive con la etiqueta de «la princesa del jazz», aunque lo escuchado en el Rosalía no fue precisamente jazz. Aziza Mustafa se presentó sola en el escenario y se acompañó del piano y un pequeño instrumento de percusión, con el que ofreció una exótica pincelada de mugam, la música tradicional de su país. Su aspecto frágil contrasta con su poderosa pianística, precisa y trabajada, sobre todo con la mano derecha, a la que acompaña con una hermosa voz, muy educada y de impecable afinación, rayando lo operístico. Segunda visita Con estos mimbres, Aziza planteó en su segunda visita a A Coruña un concierto agradable, con temas absolutamente cerrados y de corte clásico, como Night Life in Georgien o Last Day of Chopin , concediendo también un guiño a la música (clásica) española con su personal visión del Concierto de Aranjuez , del maestro Rodrigo. Su único acercamiento al jazz se produjo poco antes de los bises con Summertime , un clásico que ha sido interpretado por las grandes damas del jazz, pero que en la cristalina voz de Aziza se acerca más a la ópera que al jazz. Aziza Mustafá dejó muy claro en su paso por el teatro Rosalía de Castro de A Coruña que su sólida formación clásica no le impide adentrarse en otras fronteras musicales, como el jazz o la música tradicional de su país, para enriquecer su discurso musical. Teatro Rosalía de Castro. Día 17, media entrada.