El pulso de la ciudad Los Reyes Magos pasaron por A Coruña y dejaron tras de sí un reguero de regalos, mientras a las puertas de las pastelerías se hacía cola para conseguir un roscón
05 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.En una noche mágica como la de Reyes no puede quedar nadie sin regalo. Así lo entienden los socios del club Rueiro, que organizan todas las Navidades la campaña Ningún niño sin Reyes . Se trata de una iniciativa a través de la cual consiguen que los más desfavorecidos cuenten con un regalo llegado este día. Ayer quince organizadores repartieron en el centro cívico de Monelos juguetes para 200 familias. «En realidad son algunas más, porque enviamos regalos para otra asociación de Santiago, y esos no los contamos», cuenta uno de los responsables de la iniciativa, Rafa Fernández , desde el club. Quince años llevan repartiendo alegría en víspera de Reyes, pero el mérito, que es mucho, no es sólo de los socios de Rueiro: los juguetes repartidos proceden de donaciones de un montón de gente, Reyes Magos anónimos, que han aportado su trozo de solidaridad para que, como bien indica el nombre de la campaña, no quede ningún niño sin Reyes. El rey de los roscones ?olas interminables y no son para ver a un ídolo del pop. El objeto del deseo es el tradicional roscón de Reyes. En algunas confiterías de la ciudad este dulce manjar provoca multitudes esperando a las puertas del establecimiento, cruzando los dedos para que quede al menos uno de los pequeños cuando llegue su turno. El precio, unos 10 euros de media el de medio kilo. Uno de los más codiciados es el de la pastelería Glaccé, en Menéndez Pelayo, a cuyas puertas se agolpaban ayer un sinfín de compradores. La cola llegaba a doblar la esquina y extenderse por Juan Flórez. El secreto del roscón no lo desvelan. Si alguien quiere disfrutarlo, que espere su turno. ?o hay localidad que se precie que no organice su propia cabalgata de Reyes. Aparte de la que recorrió el centro urbano de A Coruña, sus mágicas majestades visitaron ayer también otros muchos lugares en los más dispares medios de locomoción. A Abegondo llegaron en unos Mercedes de los años sesenta y recorrieron Culleredo en quads. Más convencional fue la de Betanzos, que concentró a niños y mayores en la plaza de García Hermanos; además de la de Arteixo, Cambre, Sada, o la de Carral entre muchas otras. La visita más madrugadora que realizaron los magos de oriente fue, como todos los años, a los niños enfermos que están ingresados en el Materno Infantil. Allí recibieron los chavales, de manos de los Reyes, regalos que harán más llevadera su estancia en el hospital. Pero también hubo regalos en otros puntos de la ciudad, con unos Reyes Magos, cuanto menos, peculiares. El Partido Popular visitó As Rañas para entregar allí sus presentes, mientras Fernando Rodríguez Corcoba repartía regalos entre los niños en Orillamar. Todo el mundo, por una vía o por otra, acabó con un detalle en esta noche de Reyes. Hasta el alcalde, a quien los de Galiza Nova obsequiaron en María Pita... con quejas.