Dieron un parte falso de un atraco, donde incluían más material La investigación de la policía constató que no faltaban todos los objetos de la denuncia
03 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El pasado 8 de noviembre, los dos encargados de un establecimiento hostelero situado en la calle San Andrés denunciaron en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía que habían sido víctimas de un robo. En el atestado policial que firmaron explicaban que los ladrones se habían apoderado de dos terminales de punto de venta (TPV) con caja registradora, de un ordenador portátil, de dos lectores de cedé, de una mesa de mezclas, de la cabina del teléfono, de 25 botellas de bebida, además de 735 euros en metálico y de un cajón de los TPV que contenía otros 380 euros. Además de acudir a los agentes del orden, los dos jóvenes presentaron la correspondiente denuncia en la compañía aseguradora que tienen contratados. Sin embargo, durante la inspección del bar realizada por una patrulla la Policía Local de A Coruña en compañía de uno de los propietarios del local, que es ajeno a todo lo ocurrido, se detectaron algunas contradicciones. De hecho, sólo se constató que faltaba el cajetín de una de las máquinas registradoras, y se calculó que la cantidad de dinero que podían haber sustraído ascendería a 100 euros. Posteriormente, la policía nacional decidió tomar declaración a los dos encargados del establecimiento, descubriendo que «la mayor parte de los objetos que aparecían en la denuncia inicial como sustraídos, se encontraban en el local cuando se realizó la inspección», según se explica en el informe del 091. Incongruencias Gracias a la investigación realizada por los agentes del orden se descubrió que el propietario del bar presentó un primer parte a la compañía aseguradora hablando del robo y de los daños sufridos, quedando pendiente de especificar cuáles habían sido los objetos robados. En un segundo informe, redactado por la personas que tenían alquilado el local, D.?T.?L., de 25 años y C.?M.?F.?L., de 24, ampliaron la lista de efectos sustraídos. En realidad, según averiguó la policía nacional, se había producido dicho robo en el local, pero los ladrones sólo se llevaron la bebida, el teléfono y 380 euros de una TPV. Los jóvenes fueron detenidos y acusados de un delito de estafa, y, luego, fueron puestos en libertad con cargos.