Los usuarios afirman que la reducción de carriles en los accesos empeora la situación Las restricciones en la circulación han incrementado el colapso en la entrada a Fonteculler
05 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las nuevas obras de señalización del túnel de A Pasaxe todavía no han terminado, pero los usuarios ya han expresado sus quejas por lo que consideran que es reducir su capacidad y aumentar el colapso que, según los residentes en Fonteculler, ya registraba esa zona antes de los cambios propuestos en verano por Política Territorial. Aseguran que se ha desplazado el peligro a la zona del túnel, que consideran más peligrosa ya que es un trayecto con una curva y con una visibilidad menor. También cuestionan que sigan los trabajos sin acabar después de varios meses. El hecho de que el acceso al túnel desde A Coruña se haya limitado hace poco tiempo provoca confusiones y ha hecho que muchos conductores se vean abocados a utilizar la rotonda de A Pasaxe para llegar a Fonteculler. En estos momentos, en dirección a Culleredo, se ha reducido la entrada al túnel a un único carril, que posteriormente se amplía a dos con un límite de circulación a 50 kilómetros por hora, y vuelve a reducirse de nuevo a uno solo en la salida a Fonteculler. La reducción a un único carril de circulación en la avenida de Fonteculler, debido al aumento del cebreado en la vía, ha sido lo más criticado por los residentes en la zona, porque consideran que agrava una situación que ya consideraban complicada cuando disponían de dos. Aseguran que esta medida no mejorará la seguridad para los transeúntes, una cuestión de las que se alegaba para cambiar la señalización, y que lo único que hará será aumentar la siniestralidad y las retenciones en el tramo hasta la urbanización A Ría. A la inversa, el túnel mantiene los dos carriles en dirección a A Coruña, aunque a la salida uno de ellos desaparece bruscamente para enlazar mediante uno solo con la avenida de A Pasaxe. En agosto pasado, el delegado provincial de Política Territorial, Jacinto Parga, había defendido las modificaciones realizadas y matizado que lo que se pretende es conseguir reducir la velocidad a la que acceden los conductores a Fonteculler. Había apuntado que no se puede considerar esa vía como una carretera, sino como una calle de un núcleo urbano en donde se debe garantizar que se cumplan los límites de velocidad.