El protocolo para traer el Museo de Tecnología se firma hoy

La Voz F. M. | A CORUÑA

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CÉSAR QUIAN

El secretario de Estado de Universidades visitará la futura sede El edificio «Prisma de Cristal», situado en la avenida de Labañou, será su ubicación definitiva

19 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?oco menos de un año después de que un grupo de reputados científicos firmasen un manifiesto en el que se instaba al Gobierno a que acelerase la ejecución del Museo Nacional de la Ciencia en la ciudad, el palacio municipal de María Pita acoge la rúbrica del protocolo para la instalación de dicho museo. El alcalde, Javier Losada, mantiene esta mañana una reunión con el secretario de Estado de Universidades, Miguel Ángel Quintanilla, y el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, en el transcurso de la cual se procederá a firmar dicho protocolo de colaboración. «Prisma de Cristal» En el mes de junio del 2005, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba la designación definitiva de A Coruña como futura sede del Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología, imponiéndose así a otras candidatas como Barcelona, Valencia o Sevilla. Se desconocía entonces cuál sería la ubicación definitiva del museo. Las cábalas apuntaban a la fábrica de tabacos y a la antigua prisión provincial como candidatas principales. De hecho, cumplían con los requisitos exigidos para el museo, tanto por espacio, como por situación, ya que se pretendía integrarlo en la urbe, sin tener que construirlo en las afueras de la ciudad. Cinco mil metros Finalmente, Tabacos se reconvertirá, como bien saben los casi 9.000 aspirantes a un piso, en una zona residencial con viviendas protegidas, y la cárcel albergará un centro cultural y vecinal. Así que hubo que buscar otra ubicación para el Museo de la Ciencia, y finalmente se encontró dentro de la ciudad, en la avenida de Labañou. Se trata del edificio conocido como Prisma de Cristal, que será visitado esta tarde por los firmantes del protocolo. Un diseño, el de este enorme cubo de cristal, escogido en el 2001, que pondrá sus casi 5.000 metros cuadrados de superficie a disposición de la ciencia.