«Los mejores alumnos se van»

R. D. Seoane a coruña

A CORUÑA

EDUARDO

Entrevista | Eulogio García Fernández-Alabalat DIRECTOR DEL CONSERVATORIO SUPERIOR DE MÚSICA DE A CORUÑA «Esta es la Universidad de la música», insiste el director del Conservatorio, que confía en que la Xunta aplique la LOE en las enseñanzas artísticas e invierta en el centro

15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Eulogio Albalat lleva poco más de un año al frente del Conservatorio Superior de Música, un centro inaugurado en mayo del 2003 (en plena campaña electoral) y en cuya construcción se invirtieron 4,3 millones de euros. La continuada y sostenida precariedad de medios ha puesto casi al límite al equipo responsable de unas instalaciones donde trabajan 70 profesores y estudian 200 alumnos. -¿Dimite? -Yo no amenazo a nadie con dimitir, tengo capacidad para soportar, pero es necesario ver algo. Simplemente, estamos decepcionados. Cuando en julio del 2005 asumí el reto, porque la dirección era un reto dada la absoluta falta de medios, estaba muy ilusionado con intentar cambiar esto. El objetivo era y es, porque sigo creyendo en el proyecto, conseguir un grado de excelencia. Es verdad que nos regimos como enseñanzas secundarias, pero bajo el prisma de la LOE, que sigue el mismo espíritu de la Logse, existe una especificidad en las enseñanzas artísticas. Así se ha hecho en otros sitios y hay ejemplos claros en Zaragoza, en el País Vasco... -Pero no cree que faltan apoyos. -Tenemos un plan director que pasa por la ayuda decidida de la administración. Y eso se traduce en presupuesto. Creo y confío en ciertas personas, y lo saben, pero de las intenciones no vive nadie. Necesitamos ver hechos claros de que nuestra voz se escucha en las consellerías. -¿De cuánto dinero habla? -Nuestro presupuesto es de 65.000 euros. El de Calahorra, que es un centro elemental, tiene 200.000; Oviedo y Badajoz, medio millón de euros... Cada vez que llenamos el depósito de la calefacción, gastamos 6.000, y lo hacemos al menos dos veces por año. Las cuentas no salen. Y mientras, nuestros mejores alumnos se van, emigran a esos centros mejor dotados, con clases magistrales, conciertos y actividades, con plantillas de catedráticos... Nuestros mejores músicos se los benefician otras comunidades. -Parece contradictorio realizar grandes inversiones para levantar estos centros y después abandonarlos... -Tenemos menos presupuesto que el Conservatorio elemental, sólo porque tiene más alumnos. Ese no puede ser el criterio. Un conservatorio no es una escuela donde los niños van a ensayar, ni tampoco un instituto de secundaria. Esta es la Universidad de la música y la formación superior es cara. -La falta de medios no es nueva. ¿Al final, se funciona casi exclusivamente por voluntad y esfuerzo personal? -Si no fuera por voluntad y porque creo en este proyecto y quiero que salga adelante, no estaría yo matriculando a los alumnos. Pero es que creo en esos alumnos abnegados y creo que no les podemos hacer esto. Tenemos gente estupenda, músicos maravillosos. Al final, son los perjudicados. El que tiene medios, se va a centros mejores, pero el que no, tiene que optar por quedarse. -Resuma las necesidades básicas. -Necesitamos un administrativo y un conserje más, simplemente para que puedan turnarse en vacaciones y para cubrirse en las bajas. Y necesitamos presupuesto para mover a nuestra orquesta y a nuestra banda, para llevarlos fuera a tocar. Y necesitamos poder traer a gente a tocar, a dar clases, y poder pagarles. Nuestra decepción es porque tenemos ideas y ganas, y creo que hay gente sensible en alguna consellería, pero... estamos desmoralizados. ­­­­­­-Llama la atención que esto suceda en la ciudad sede de la Sinfónica. -Es la mejor acción cultural llevada a cabo en A Coruña. Es una de las mejores, por no decir la mejor orquesta de España. Hay que sacarse el sombrero ante esta formación. Pero para eso tiene 1.600 millones de las antiguas pesetas de presupuesto todos los años. Con la décima parte, tendríamos el mejor conservatorio de España. -¿Por qué no responde la administración? -Al final, se trata de dinero. Sigo confiando en los políticos y creo que este es el momento. Y también sé que en la Xunta las necesidades son muchas y las dificultades también. Pero queremos ver un comienzo, queremos ver un convenio y que los músicos de la Sinfónica den clases en el Conservatorio.