Un pintor coruñés, seleccionado para trabajar en Piramidón

Fernando Molezún A CORUÑA

A CORUÑA

El centro de arte contemporáneo barcelonés es uno de los más prestigiosos de España Héctor Francesch disfrutará de este mecenazgo durante cuatro meses

15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Como si de mecenas renacentistas se tratase, el centro de arte contemporáneo Piramidón, de Barcelona, selecciona a lo mejor de cada casa para potenciar su creatividad a cambio de su arte. Se trata de una inmensa galería de peculiares características, ya que incluye un espacio para artistas en el que pueden desarrollar su obra. Para eso cuenta con 17 estudios ocupados por un equipo de pintores y escultores, de los que uno está reservado para acoger a aquellos de fuera de Barcelona, extranjeros en la mayoría de los casos, por un espacio de tiempo no superior a los 12 meses. Artistas de más de 30 nacionalidades han pasado por el estudio que el pintor coruñés Héctor Francesch ocupará durante los próximos cuatro meses. «Esto es una maravilla. Tengo un estudio de 120 metros cuadrados en un piso 14 con unas vistas increíbles y puedo dedicarme íntegramente a pintar... Lo único malo es que aquí la pintura se seca muy rápido en el pincel por el calor que hace», comenta un eufórico Francesch a los diez días de llegar a Barcelona. La oportunidad apareció como suelen surgir los golpes de fortuna: casi por casualidad. Un responsable del Piramidón fue a ver la exposición de otro pintor pero finalmente terminó llamándole la atención la obra de Francesch. «Conocía previamente lo que se hacía aquí, pero parecía bastante complicado entrar. Iniciativas como esta no abundan, sobre todo en España», cuenta el artista. Ahora se encuentra trabajando intensivamente en ese templo del arte contemporáneo, con todas las facilidades imaginables, por un precio preestablecido: «Tengo que entregarles un cuadro al mes, que pasa a formar parte de su fondo». La colección que atesora la galería tras 16 años de existencia es una de las más importantes del país en cuanto a arte contemporáneo se refiere. Reinventar el arte En las cuatro plantas que el Piramidón tiene en un rascacielos de Barcelona conviven 17 artistas en un ambiente propicio para el trabajo. «Aquí hay un sitio donde todas las semanas hacen paellas, y allí nos juntamos todos», cuenta el pintor. El contacto con otros artistas, el intercambio de opiniones y experiencias y, sobre todo, la posibilidad de prescindir del mundanal ruido para concentrarse en la obra de cada uno hacen del Piramidón el sitio idóneo para trabajar. Desde la propia galería matizan lo que ofrecen: «La estabilidad necesaria en el desarrollo profesional de los artistas plásticos que, rigurosamente seleccionados, trabajan en los 17 estudios del centro». Esta galería presume de llevar desde 1990 «reinventando el arte», a través de iniciativas como esta o como la del alquiler de obras de arte para lucirlas en eventos puntuales. Las instalaciones cuentan, además, con una sala de exposiciones donde se muestran las piezas de todos los artistas que pasaron o permanecen allí. Las que realice durante su estancia Héctor Francesch también se exhibirán en breve. Al pintor coruñés le esperan todavía cuatro meses de intenso trabajo -«volveré a casa en navidad»- de los que tiene claro lo que va a sacar en limpio: «He venido a trabajar, pero sobre todo a aprender».