Los vecinos de la Ciudad Vieja se quejan de la «situación de abandono» que vive la zona El Ayuntamiento está estudiando la mejor manera de reponer la ornamentación
23 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La plaza de Azcárraga sufre una situación de «abandono total», según indican los vecinos de la Ciudad Vieja. Hace ocho meses se rompieron, durante uno de los múltiple botellones que se celebran los fines de semana dos bolas de piedra que adornaban las escaleras. A día de hoy, dichos elementos siguen sin volver a colocarse. Hasta hace dos meses una de las bolas de piedra se encontraba en el fondo de la fuente de la plaza. Desde la Asociación de Vecinos de la Ciudad Vieja no sólo resulta «preocupante» que el Ayuntamiento no haya repuesto la ornamentación. «Lo verdaderamente alarmante es el abandono al que está sometido últimamente uno de los espacios más emblemáticos de A Coruña, como es la plaza de Azcárraga», afirma Xan Martínez, presidente de la entidad vecinal. Arbustos en pésimo estado, árboles descuidados, tierra muy seca y el hecho de que no funcione el sistema de riego automático han hecho explotar a los residentes en la zona. «La semana que viene tenemos pensado reunirnos la junta directiva de la asociación para pedir una entrevista con el servicio de Parques y Jardines, con los de Infraestructuras y si puede ser también con el alcalde», apunta Xan Martínez. La plaza de Azcárraga es, junto con los jardines de Méndez Núñez y la plaza del Humor, una de las zonas donde los jóvenes se reúnen jueves, viernes y sábados para hacer botellón. Por este motivo, en estos espacios es donde se producen más actos vandálicos. El botellón «es una situación más del abandono. No nos parece mal mientras esto no derive en vandalismo. Somos conscientes de que a los jóvenes les gusta salir pero no por eso se puede permitir que monten todo el escándalo que quieran y que estropeen todo lo que se encuentran», opina el presidente de la asociación de vecinos de la Ciudad Vieja. Según él, llegará un momento en el que si los espacios públicos, no se tratan con respeto «habrá que ponerles coto». Xan Martínez también destacó la labor que realizan los servicios de limpieza del gobierno local después del botellón. «Los sábados y domingos por la mañana ya no quedan restos». El Ayuntamiento, por su parte, ya ha informado de que los elementos ornamentales que faltan en la plaza serán repuestos, pero que están estudiando la mejor manera de instalarlos para que los grupos de vándalos no los vuelvan a romper. Feria Medieval Los vecinos también se quejan de las consecuencias de la Feria Medieval. «A nosotros no nos molesta que se celebre la muestra, lo que no estamos dispuestos a permitir es que una vez finalizada, las calles queden sucias y con olor a rancio», asegura el presidente. El emplazamiento en las calles de puestos de comida y la celebración de numerosas degustaciones llenan las calzadas de manchas de grasa que luego se tardan semanas en limpiar. «La limpieza es un tema fundamental en esta zona. Durante junio, agosto y septiembre pasean por aquí muchísimos turistas, y es lamentable que se lleven una mala imagen de uno de los rincones más bonitos de A Coruña», declara Xan Martínez. «El año que viene el Ayuntamiento debería hacer una limpieza a fondo cuando finalice la feria, aprovechando que durante esas fechas los coches no pueden circular por estas calles. De todas maneras no estaría de más que en las próximos meses le diesen un buen fregado a esta zona, centrándose en las plazas de Santo Domingo y Las Bárbaras, en el jardín de San Carlos y en el mobiliario urbano», finaliza.