Las macetas de la calle Real sufren los primeros ataques

Fernando Molezún A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: CASTRO PARÍS Y EDUARDO

El Ayuntamiento planea colocar dos nuevas jardineras, pero no está decidida su ubicación Los geranios que conforman las torres son muy resistentes y carecen de perfume.

15 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los adornos florales que recientemente han sido instalados en ambos extremos de la calle Real -geranios de flores rojas en el límite con el Cantón Grande y violetas en Riego de Agua- corren el riesgo de quedarse calvos. Lo que en un principio era una tupida torre, poco a poco ha pasado a tener numerosos huecos entre hojas y flores. Las causas de este deterioro pueden buscarse, sobre todo, en la acción de los innumerables paseantes que parecen no poder evitar extraer una florecilla para decorar su atuendo. Así lo hicieron, al menos, un grupo de jóvenes que se dirigían a una boda el pasado fin de semana. «Tras retratarse frente al adorno, dos elegantísimas señoritas arrancaron sendas flores que fueron a parar al pelo de una y al escote de la otra», recuerda un vecino. «Son geranios trepadores, también conocidos como gitanillas. Son muy duros, y no demasiado baratos», asegura la paisajista Tina Navío, de la floristería Muget. «Es lo único que se puede poner allí y que aguante con flores también en invierno», dice. La acción de los viandantes, que se acercan demasiado a oler una flor que, por cierto, carece totalmente de perfume, puede estar perjudicando a esta planta que, según indica Navío, es fuerte pero requiere ciertos cuidados: «Debería regarse al menos cada dos días. Lo que le iría muy bien es un poco de aceite de oliva, pero, a lo mejor, eso es pedir demasiado», aconseja. De todos modos, la función de las pirámides florales ha sido percibida por los individuos que conforman el paisaje humano habitual de la calle Real con disparidad de opiniones. Manuel Ruiz, jubilado, comenta desde uno de los bancos que dan al Obelisco: «Eso lo ponen para que no pasen los coches», pero no tarda en llegar la réplica por parte de un compañero de banco: «¡Si pueden pasar igual! El problema va a ser como tengan que venir los bomberos. Esos sí que no pasan a la primera». Al menos, como tema de discusión, las torres de geranios de la calle Real cumplen su función de atraer la atención de los paseantes. Desde el Ayuntamiento no precisan el coste de cada macetero. Lo que sí apuntan es la posibilidad, parece que bastante probable, de que se instalen otras dos jardineras semejantes en otros puntos. El emplazamiento definitivo no se ha decidido todavía, pero sería una zona peatonal en la que no abundasen los adornos florales. De hecho, el motivo que resaltan desde María Pita para la colocación de esta decoración, es iluminar vías en las que predominan las tonalidades grises, y darles así un poco de vida.