De Punta Cana a la otra punta

Alberto Mahía A CORUÑA

A CORUÑA

Crónica | Unas «movidas» vacaciones en el Caribe Contratan un viaje a Playa Bávaro y los envían a un arenal a 50 kilómetros

30 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Tres sadenses quisieron disfrutar del sol de Punta Cana y salieron quemados. Tienen un enfado terrible porque las vacaciones que habían contratado y las que les dieron son como la noche y el día. Pagaron 15 días por una habitación de lujo frente a Playa Bávaro y los enviaron a un arenal a 50 kilómetros con la excusa de que el establecimiento que habían pagado estaba lleno. Así es como le chafaron las vacaciones a estos gallegos, que se pasaron los 15 días de estancia en el Caribe reclamando lo firmado. Pero como el que oye llover. Es como si un inglés contrata unas vacaciones en A Coruña y lo envían a una playa perdida. Por eso han denunciado a la agencia de viajes, a la que culpan de cobrarles unas vacaciones en un gran hotel que pisa la arena de Playa Bávaro y enviarlos a Cabeza de Toro, localidad de la República Dominicana situada a tiro de piedra del aeropuerto, «con el ruido de los aviones metido en los oídos las 24 horas del día», denuncian. Y peor que eso: «Esa zona del país tiene una temperatura seis grados inferior a la de Playa Bávaro y su arenal está lleno de basura y piedras». Luis Lodeiro explica que, como a él, «engañaron» a otros 50 españoles. Recuerda que en noviembre del año pasado se presentó en la agencia de viajes Herma Tours para contratar unas vacaciones en el Caribe. Tenía pensado disfrutarlas en enero. Optó por la compañía Iberojet, que le ofrecía 15 fabulosos días en el Hotel Riu Melao o, en su defecto, el Riu Naiboa, que lamen la arena de Playa Bávaro, paraíso de 30 kilómetros de largo. Reservas Cuando el 14 de enero aterrizó en la República Dominicana, Luis Lodeiro y compañía se dirigieron al agente de Iberojet para que les indicara cuál era el autocar que les llevaría al hotel reservado. Ahí empezó el via crucis de los gallegos. El hombre les indicó que lo sentía mucho, pero que los planes habían cambiado. Les dijo que su destino sería otro, a 50 kilómetros de Playa Bávaro. Con la esperanza de que todo se solucionaría en horas y convencidos de que la agencia les resolvería el problema, allá se fueron. Al día siguiente los reunieron en el hotel para informarles de todos los encantos del lugar y de las excursiones que ofrecen. Pero alto. Los viajeros no querían oír hablar de Cabeza de Toro, sino de Playa Bávaro, así que se pusieron en contacto con la agencia de viajes en España, que tras muchas gestiones logró el compromiso de Iberojet de que les diesen dos habitaciones en el Hotel Riu. Cuando parecía que el problema se había solucionado, aparece el representante de Iberojet, quien les notifica que las habitaciones que ellos habían contratado y pagado en Playa Bávaro iban a tener un suplemento de 25 euros al día, cosa que no aceptaron. Así fueron los quince días en Punta Cana. Esta redacción intentó ayer contactar sin éxito con Iberojet para recoger su versión de lo sucedido.