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12 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.UN CORUÑÉS de adopción y de corazón acaba de ser justamente galardonado en su tierra natal de Guláns (Ponteareas), nombrándole hijo predilecto. Es el maestro Rogelio Groba y Groba, uno de los grandes músicos que ha dado Galicia y en plena madurez intelectual. Autor de más de 300 obras, gran parte creadas en A Coruña, donde residió casi 35 años desde su ingreso como director de la Banda Municipal, tras su regreso de Suiza, donde dejó su impronta de notable compositor. Groba volvió no hace mucho a su recuncho natal de Guláns, pero su vinculación coruñesa no la olvida, y aquí vuelve de tiempo en tiempo para continuar su actividad como numerario de la Academia de Bellas Artes y de otras instituciones. No es por ello una pérdida para la urbe, aunque muchos convecinos quisiéramos tenerlo más cerca para admirar su trabajo. Autor de cinco óperas, entre ellas María Pita y Divinas palabras , de obras compartidas como letristas con los coruñeses Kety Quintana, Luis Iglesias de Souza y José Luis Bugallal, y de actividad continuada como director del Conservatorio Superior de Música, Groba volverá en septiembre para un concierto en el Rosalía con la Orquesta de Cámara Galega, dirigida por su hijo Groba Otero, y el estreno de las obras del maestro Cantiga de Mar y Oda os Precursores . No estaría de más que se aprovechase este retorno con algún detalle institucional del Concello coruñés. A Coruña es parte de la vida y obra del compositor.