«Que recuerden a los españoles que no pudieron volver», dice su hija «Regresan con la dignidad intacta al país que habían soñado», cree César Antonio Molina
28 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Las cenizas de César Alvajar y Amparo López Jean reposan desde ayer en el cementerio de San Amaro, «frente al mar que los vio nacer», como recordó su sobrino nieto César Antonio Molina en una emotiva ceremonia celebrada en el salón de plenos. Por allí pasó muchas veces como funcionario César Alvajar, que tuvo que emprender el camino del exilio al estallar el levantamiento franquista. Desde París siguió con nostalgia su tierra. «A veces se acercaba a la frontera para poder ver su tierra», contó el actual director del Instituto Cervantes en presencia del alcalde, Javier Losada, el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, el presidente de la Comisión del Estatuto gallego, Francisco Cerviño, y el presidente del Ateneo Republicano, Carlos Echeverría. En el acto estaba también presente la única hija viva del insigne periodista y político coruñés, que tomó la palabra para celebrar con alegría el retorno de las cenizas de César Alvajar y Amparo López Jean. «Muchas veces me dijo César que recordáramos siempre lo triste que es morir lejos de tu tierra y que tuviéramos siempre presentes en la memoria a todos aquellos españoles que no pudieron volver de su exilio», indicó. Representantes Antes, Javier Losada se congratuló de la recuperación de la figura de dos históricos «luchadores por sus ideas, que estuvieron donde tenían que estar, es decir, defendiendo la legalidad constitucional y la bandera del progreso, el desarrollo y la cultura». Por eso, el regidor quiso que el homenaje que ayer se hizo a Alvajar y López Jean «sea además el reconocimiento a los miles de coruñeses que sufrieron los avatares de una dictadura, pero que nunca perdieron sus convicciones ideológicas».