Sus vecinos le pidieron que dejara su trabajo de médico y se pusiera al frente de este gobierno local palestino, «un pueblo que está viviendo unos momentos muy catastróficos», confiesa
20 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ivir en la ciudad palestina de Belén se ha convertido en «un sufrimiento diario». Lo dice el alcalde de la ciudad, Victor Batarseh, que habla de una ciudad que ha sido rodeada por un muro, del que es casi imposible salir. -¿Cómo está la situación en Belén? -La situación cada vez es más catastrófica. Belén es la cuna del cristianismo, y debería de ser la cuna de la paz, pero es una cárcel por culpa del aislamiento al que nos somete el gobierno israelí. La gente no puede salir para ir a trabajar o a estudiar a Jerusalén. Además de afectar psicológicamente a la población, hiere de muerte a la economía del Ayuntamiento, cuyo principal recurso económico es el turismo. La crisis es tan grave que el gobierno municipal no es capaz de pagar las nóminas, y los trabajadores no tienen dinero para pagar los impuestos. -¿Y no les llega ninguna ayuda? -El gobierno palestino no tiene dinero por el boicot europeo y de Estados Unidos al que está sometido, y, por eso, no nos llega ninguna ayuda. Si este bloqueo continúa, el resultado será catastrófico. -Por eso ha decidido iniciar esta gira de visitas a otros países. -Estoy esforzándome para conseguir ayudas y coordinar proyectos viables para levantar un poco la economía de Belén. Además de las visitas a varias ciudades españolas, también he recibido invitaciones para ir a Polonia, Letonia, Corea del Sur, Gran Bretaña o Chile, donde espero conseguir más ayuda. -¿Nunca se ha arrepentido de acceder a ser alcalde de Belén? -La verdad es que el trabajo de alcalde en Belén es casi imposible, porque uno se siente impotente porque no tiene recursos. Yo llegué a la alcaldía porque el pueblo me pidió que ocupara este cargo, aunque esto ha supuesto, además de una pérdida económica, un gran desgaste físico. -¿Cree que existe una solución al conflicto israelí-palestino? -Yo creo que el mundo libre -formado por Estados Unidos y Europa- puede solucionar el conflicto de un día para otro, presionando al gobierno israelí para que respete los acuerdos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y que declare la legalidad del gobierno palestino en su estado de Jerusalén. Yo creo que ésta es la única solución para acabar con esta espiral de violencia. -¿Piensa que puede haber un alto el fuego similar al que ha anunciado ETA en España? -La situación de ETA en España y la de Jerusalén es muy diferente. Nosotros tenemos pequeños grupos de terroristas palestinos que realizan una pequeña resistencia, pero además tenemos un terrorismo de Estado. De momento, el partido de Hamás está aplicando una tregua, que incluso podría durar treinta años, pero Israel continúa con su política de asesinatos.