?yer se celebró en la sección primera de la Audiencia Provincial la última sesión del juicio abierto contra Esteban B.?P. y Abrahán L.?P., acusados de causar heridas a dos personas durante un incidente ocurrido en la discoteca Chaston. En sus conclusiones finales, el Ministerio Fiscal considera probado que el primero de los procesados rompió un vaso en la cara de otro cliente del establecimiento, causándole importantes lesiones en el ojo izquierdo y provocándole una reducción en la agudeza visual. Sin embargo, y tras la declaración de los peritos forenses, modificó la calificación del delito de lesiones y rebajó la solicitud de pena de prisión para Esteban B.?P. de 3 años y siete meses a 2 años y seis meses, así como un aumento de 7.000 a 12.000 euros en la petición de indemnizaciones. En cuanto a la acusación contra el otro imputado, Abrahán L.P., mantuvo su calificación inicial de 17 meses de cárcel y el pago de una indemnización de 2.275 euros. La acusación particular afirmó que las lesiones de la principal víctima pudieron haber sido mucho más graves y pidió al tribunal que considere como agravantes la peligrosidad del objeto utilizado (un vaso de cristal), las secuelas ocasionadas a su cliente («que se equiparan a la pérdida de un órgano vital como es el ojo») y la deformidad causada. Además, solicitó que se considere la discoteca Chaston como responsable civil subsidiario porque, según dijo la letrada, «dejó entrar al local a un grupo con fama de agresivos, no había servicio de recogida de vasos y dejaron acceder a la pista de baile a clientes que portaban vasos». Los abogados de la defensa solicitaron la libre absolución de sus patrocinados. El letrado de Esteban B.?P. argumentó que su cliente reconoció que golpeó al denunciante con un vaso, pero que no hubo intención de dolo. «Fue fruto de la mala fortuna», dijo. «Mi cliente en aquel momento tenía 20 años y se vio involucrado en un incidente, ya que no es un delincuente», aseguró. Por su parte, el representante legal del local aseguró que no se infringió ningún artículo legal y que, en todo caso, el presunto agresor utilizó el vaso de su propia consumición «y no uno que estuviera abandonado», dijo.