La línea eléctrica que afecta a Sol y Mar se mejora, pero no se cambia

E. Mouzo A CORUÑA

A CORUÑA

CASTRO PARÍS

?n el día de ayer se iniciaron los trabajos en las líneas de alta tensión que conectan la central de Sabón con la térmica de Meirama. Estos cables son los que cruzan la urbanización de Arteixo Sol y Mar y que están siendo motivo de protesta por parte de los vecinos de las viviendas de este grupo de edificios. Sin embargo, las operaciones que se están llevando a cabo en el tendido nada tiene que ver con las reivindicaciones de los afectados. Éstos solicitan la retirada inmediata de los cables que cuelgan a la altura de sus tejados alegando motivos que afectan a su salud. Entre otras enfermedades, aseguran que sufren continuos dolores de cabeza, problemas de ansiedad y afecciones que cursan con episodios de nerviosismo. Molestias, que según los vecinos, hacen que su día a día «se convierta en un infierno». Por las noches, dicen, «no podemos dormir, y al día siguiente nuestro rendimiento en el trabajo desciende considerablemente y estamos arriesgando en ocasiones nuestras vidas», subrayan. Solución a largo plazo Pero la solución que requieren no se va a hacer efectiva, por ahora. Así lo dejaron entrever fuentes próximas a las operaciones que se están llevando a cabo en la actualidad en el tendido eléctrico. «Creo que eso va para largo», dijeron. De hecho, las operaciones que están realizando «se hace para mantener las líneas actuales, y esta inversión no se lleva a cabo para dentro de dos días tener que realizar cambios» No dudan de las quejas de los vecinos: «No somos especialistas en esa materia, ni médicos», pero aún así «nos parece que los efectos que pueda causar la tensión que pasa por las líneas eléctricas no deben ser tan importantes». El trabajo que en estos momentos se está procediendo a ejecutar se encuadra en un proyecto que permitirá mejorar el tendido eléctrico de las líneas de 220, 380 y 400 voltios. Esta actuación consiste en retirar los dos cables de tierra debido a las deficiencias detectadas en su estructura. Estas mangueras serán cambiadas por otras nuevas. Los trabajos permitirán sustituir los cables defectuosos desde Sabón hasta Meirama, una longitud lineal total de más de 15.000 metros. La línea que afecta a la urbanización Sol y Mar mide más de 2.500. Las operaciones conllevan una alta dificultad. Los operarios están trabajando a una altura que en ocasiones supera los cuarenta metros, treinta en la zona más próxima al complejo de viviendas de Arteixo. Además, una parte del tendido cruza varias carreteras, por lo que los trabajadores tienen que proceder a la colocación de cables de sujeción para impedir que el tendido eléctrico caiga a las vías y afecte al tráfico y a los conductores. Coordinarse en las alturas Otra de las soluciones que utiliza la empresa para el desarrollo de los trabajos minimizando el riesgo, es «sujetar los cables a sustituir durante los fines de semana, cuando menos tráfico rodado existen en las vías que cruza ya el tendido eléctrico». Desconocen el tiempo que les llevará finalizar los trabajos, pero los operarios son conscientes de que depende mucho de las condiciones climatológicas. «Trabajar a semejantes alturas no es fácil y más difícil se convierte si el viento sopla con la fuerza que lo está haciendo hoy», aseguran. Los operarios elegidos para estar colgados dentro de los andamios móviles tienen que estar debidamente coordinados para realizar los desplazamientos paralelos al mismo tiempo. Cualquier negligencia o error en los movimientos puede resultar fatal, a pesar de que los trabajadores cuentan con todos los equipos y medios de seguridad que se exigen para este tipo de trabajos.