SUCEDIÓ EN 1996
25 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.José Borrell, entonces ministro de Obras Públicas, inauguraba hace diez años el paseo marítimo de Orillamar. El tramo, de cuatro kilómetros de longitud, discurría entre el Hospital Militar y el Matadero y en su construcción se emplearon 28 meses de obras. Aunque con un presupuesto inicial de 3.094 millones de las antiguas pesetas, finalmente la ejecución requirió un desembolso de 4.000 millones de pesetas, es decir, un millón (6.000 euros) por metro. Para extender el paseo, se tuvieron que construir dos puentes, uno de sesenta metros en el Instituto Oceanográfico y otro de noventa en San Amaro. Entre los elementos decorativos incluidos figuraban también las ya famosas farolas, un total de 299, además de 1.200 esmaltes diseñados por Julia Ares. Coincidiendo con la inauguración, Ayuntamiento y Costas firmaron el convenio para prolongar el paseo marítimo desde San Roque de Afuera hasta la cala de Bens y el recorrido del tranvía desde las inmediaciones de la antigua cárcel a la glorieta de los surfistas.