Bin Laden, el más buscado también este carnaval

Elena Canal A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: CASTRO PARÍS

El rostro y kimono de gheisa es el disfraz más demandado de las fiestas Las máscaras de Rajoy, Zapatero y Bush copan las estanterías de las tiendas

08 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«Las caretas de este carnaval serán las mismas que en años pasados» afirmó el dueño del establecimiento Catina confirmando la ausencia de novedad. «Algunos han pedido la máscara de Paco Vázquez, pero no existen talleres que las fabriquen a gusto del consumidor». Los escaparates exponen los rostros de los mismos políticos que enmascararon a los coruñeses las pasadas fiestas. Clásicos como José María Aznar y su cónyuge, o el fundamentalista Bin Laden, con su principal enemigo Bush. Al lado, los más actuales, Carod Rovira y Pascual Maragall o la oposición Zapatero y Rajoy con anteojos metálicos incluidos. Clásicos desaparecidos Estas caras de telediario han barrido de los expositores a los ex mandatarios González, Pujol, Fraga o Clinton que no se halla ni rostro de ellos, y nunca mejor dicho. Una cara que presentó el noticiario y ahora sonríe entre la nobleza es la de Letizia Ortiz, que no se encuentra en ninguna estantería de disfraces. Los vendedores de complementos para disfraces coinciden en que cada año la gente se inclina más por las pelucas y complementos, «le gusta ir coqueta», explica un vendedor de una tienda de la calle Real. Algunos vendedores atusan las pelucas con trenzas o chichos, e incluso combinan unas gafas futuristas con la hijab de talibán. Continuamos la búsqueda de las caretas más tendenciosas de 2006 y la deducción es que la mayoría imitan a los personajes de ficción del cine actual. «La careta de los guerreros Jedi y Sith de La Guerra de las Galaxias y la de gheisa, son las más demandadas. El atuendo de hombre araña y el de bucanero temerario arrasan entre los críos un año más. Además, al de pirata se acoplan un sinfín de artilugios como el garfio, el parche y hasta el loro en el hombro», comentó la dependienta de una tienda de la plaza de Pontevedra. Las caretas más horribles y monstruosas encandilan a los jóvenes otra vez. Éstas, fabricadas de foam, suben la temperatura del enmascarado y se cotizan a 10 euros. Una de ellas incluye una válvula que al apretarla irriga sangre en la cara. Las ideas más macabras. «La ventaja de estas máscaras, que emulan la muerte, es la simplicidad del disfraz. Son muy recurridas por los buzos, que sólo se visten con el mono azul. Otra peluca que se vende mucho es la de época, y entre los disfraces lideran la lista el de pirata, tal vez por la película de Piratas del Caribe, tan de moda», dijo una dependienta.