Lleno total en las rebajas

La Voz

A CORUÑA

FOTOS: KOPA

El pulso de la ciudad Tras el atracón de las Navidades, llega la segunda parte de estas fechas: las rebajas. Y lo hacen con largas colas y atascos que colapsaron las zonas comerciales de la ciudad

07 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«La economía está muy mal y ahora es el momento de aprovechar para poder comprar un poco más barato», comenta Claudia , una de las presentes ayer en las míticas rebajas de invierno. Esta compradora cree que «merece la pena esperar aunque haya que hacer colas de una hora». A pesar de ser sábado, fueron muchos los que madrugaron ayer por la mañana para participar en las ansiadas rebajas, que hacen las delicias de pequeños y medianos comerciantes. Armados con todas las fuerzas posibles para luchar por ese jersey morado de marca que antes de Reyes era artículo de lujo y que desde ayer es un 50% más barato, los coruñeses se lanzaron a la calle para colapsar las grandes áreas comerciales. Desde una chaqueta 20 euros más barata, hasta camisetas a 3 euros. Una auténtica ganga. En la zona Obelisco, en el Agra del Orzán y en el Centro Comercial Cuatro Caminos, era muy difícil moverse. Al lado, en El Corte Inglés, era imposible. Dentro de los comercios, los dependientes no daban abasto y las colas ocupaban la práctica totalidad de la tienda. De entre todas, el grupo de Inditex se lleva la palma. En Pull & Bear y Zara el tiempo de espera mínimo es de media hora. Sheila y su madre llevan un rato de pie para poder pagar una camiseta. «Normalmente venimos por cosas que ya habíamos visto antes y que ahora son un poco más baratas». Aunque no se consideran unas compradoras compulsivas, madre e hija aseguran que «siempre venimos porque es una gran oportunidad». Un poco más adelante en la cola, un grupo de jóvenes no pierden tirada. Tres pantalones, una chaqueta y varios lotes de camisetas van a hacer temblar sus tarjetas de crédito. No las han probado pero, como dicen, «si no nos sirven ya las cambiaremos». Esta vez, no sólo sufrieron los dependientes de las tiendas, sino los policías encargados de que el tráfico no se desbordase en Ramón y Cajal. Los coches se amontonaron en esta calle colapsando totalmente las entradas y salidas de los aparcamientos de El Corte Inglés y del Centro Comercial Cuatro Caminos durante la mayor parte de la mañana. Los bares vecinos de esta zona también vivieron un día de estrés. Cafés y pinchos de tortilla rapiditos para reponer fuerza y continuar la jornada de compras.