«Construir una ciudad no es sólo levantar edificios»

F. Molezún A CORUÑA

A CORUÑA

Entrevista | Almudena Fernández Carballal La investigadora coruñesa se ha hecho con el galardón más destacado del ámbito jurídico gallego con un trabajo sobre la conservación y la estética de las urbes

28 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El premio Manuel Colmeiro, otorgado recientemente por la EGAP, ha recaído en esta última edición sobre un trabajo de la profesora Almudena Fernández Carballal, El decoro urbanístico en Galicia, en el que analiza desde una perspectiva legal y jurídica uno de los puntos débiles del desarrollo de la comunidad. -¿Qué significa para usted ganar el Colmeiro? -Por supuesto, supone un reconocimiento a mi labor profesional, del que estoy muy agradecida. Pero tiene especial significación, ya que lo otorga la EGAP, que me dio mi primera beca y a la que me siento muy vinculada. -Su trabajo versa sobre una asignatura pendiente para Galicia. -Se trata de cómo mantener un edificio o terreno cualquiera en condiciones de decoro, conservando unas condiciones mínimas de higiene y estética. No hablamos de un edificio protegido, esos suelen cuidarse bien, sino el que está al lado, el que se deja abandonado. -¿Y cómo se consigue? -Para realizar el trabajo me remonté a la ciudad clásica romana. El arquitecto Vitrubio estableció entonces los tres grandes principios de edificación: firmeza, utilidad y estética. La ley sigue recogiendo estos pilares, transformados en seguridad, funcionalidad y ornato. Con el término decoro del título intento integrar todos estos aspectos. Construir una ciudad no es sólo levantar edificios: hay que conseguir un entorno armónico. La ley del 2002 introdujo algo muy importante a este respecto en el medio gallego: el desarrollo sostenible, la reserva de zonas verdes y demás elementos que conforman una urbe. -¿No se ocupa la ley de velar por que todo esto se cumpla? -La Lei do Solo gallega impone un deber social a todo propietario de un solar o edificio de mantenerlo en un estado de conservación bueno hasta que el objeto desaparezca. Así se evita, entre otras cosas, el conocido feísmo, se desarrolla la imagen de la ciudad y se consigue una armonía paisajística. -Entonces, ¿dónde está el problema? -Pues que no existe una cultura urbanística entre la ciudadanía. No suele hacerse nada en tanto en cuanto no sea en interés propio. Además, existen ayuntamientos con planes urbanísticos de 1975, totalmente obsoletos y que carecen de medios y personal apropiado para ocuparse del urbanismo. Permitir esto es ponerse a la cola de cualquier país europeo. -Algo haremos bien. -La limpieza de calles e inmuebles está empezando a calar ahora. Pero, por ejemplo, en Portugal, aún nos llevan mucha ventaja en este sentido. -¿Por qué escogió este tema? -Porque el urbanismo, es decir, todo lo que afecta al uso del suelo, sigue siendo un problema en general, y especialmente en Galicia. Es como un reto, ya que se están generando muchos perjuicios que tienen difícil solución.