Alvedro busca su sitio

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Análisis | Las conexiones aéreas Portugalia da un toque de atención sobre el futuro del aeropuerto. El enlace con la Lisboa podría desaparecer, mientras el tráfico de pasajeros no para de crecer

23 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l golpe de mano de Portugalia ha obligado a los rectores de Alvedro y la ciudad de A Coruña a plantearse una serie de cuestiones existenciales. La compañía lusa apostó por la terminal coruñesa cuando nadie lo hizo. Llegó en el 2001, cuando sólo operaba Iberia -que ese mismo año redujo en gran número sus vuelos desde A Coruña- y sirvió para dar a la terminal un rango de internacionalidad con el que poder lucir en el mercado. Numéricamente el impacto de una hipotética retirada de Portugalia de A Coruña apenas se notaría. En octubre, Alvedro volvió a ser el aeropuerto gallego que más creció, con un total de casi treinta mil nuevos viajeros, para un total de casi 79.000. De esa cifra, la aerolínea lusa mueve apenas medio millar de pasajeros al mes en una pequeña aeronave de diecinueve plazas de capacidad que viaja con una ocupación media del sesenta por ciento. Promoción El problema estaría más en el apartado propagandístico. En un momento de máximo esfuerzo a todos los niveles para conseguir captar nuevas compañías, la salida de una de sus líneas históricas supondría un duro varapalo. Ese golpe afectaría además a uno de los sectores estratégicos en el crecimiento económico de la ciudad, como es el caso del turismo de congresos. Una vez consolidado el prestigio a nivel nacional, el mercado mundial ofrece una buena posibilidad de rentabilizar una infraestructura como el nuevo Palexco. Y ello demanda una terminal aeroportuaria competente y con el mayor número de conexiones posible, no sólo con Madrid y Barcelona, sino también con las grandes capitales europeas. Ayer, ninguna fuente oficial quiso pronunciarse sobre la posible retirada de Portugalia. La aerolínea rechazó hacer comentarios definitivos y reconoció la existencia de negociaciones en curso con los responsables políticos. En el Ayuntamiento, el silencio también fue la respuesta. «Podremos hablar con más datos en un par de días», dijo ayer el concejal de Turismo y presidente del consorcio Turismo de A Coruña, Carlos González-Garcés, tras ser interpelado en una rueda de prensa sobre la postura municipal. De momento, por segundo día consecutivo, Portugalia no apareció en los paneles de salidas ni de llegadas del aeropuerto de Alvedro para sorpresa de usuarios y empleados. Mientras, en Portugal, los rumores sobre una posible fusión entre sus dos principales aerolíneas, Portugalia y Tap, se han reactivado y la posible reducción de rutas de los primeros se interpreta como un plan para abaratar costes y preparar una posible fusión entre las dos empresas. Coste del gasóleo Otras de las fuentes consultadas sitúan la problemática de Portugalia en Alvedro en la escasez de su flota. El avión que opera desde la base coruñesa es alquilado y el incremento del precio del combustible registrado en los últimos meses ha repercutido en una tasa cuyo coste hace apenas rentable el vuelo a Lisboa, porque no se puede repercutir de forma directa en los apenas diez billetes que se consumen en cada conexión. Queda ahora por ver si la buena voluntad del Ayuntamiento y Portugalia permite renovar un convenio caducado hace ya once meses.