Urbanismo | El debate sobre el futuro de los muelles LOS EXPERTOS La idea de construir edificios altos en la fachada litoral convence a los profesionales del diseño, pero a muy pocos ciudadanos de a pie, que siguen temiendo a las torres
09 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El convenio firmado entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de A Coruña deja claro que la construcción de viviendas será una de las vías clave para la financiación de las obras del puerto. Cuantas más se construyan mejor, otra cuestión es cómo. Los arquitectos lo tienen claro: con rascacielos, pero los vecinos áun les temen. El convenio prevé la edificación de al menos 3.800 pisos en el terreno que forman el muelle y la estación de mercancías de San Diego, pero también contempla que, en un principio, se pueda incrementar el número de casas en el caso de que sea necesario. Los rascacielos podrían ser la forma de asegurar la construcción del número máximo de viviendas sin crear una mole de edificios ante el mar, al tiempo que suponer un presupuesto extra para el resto de las edificaciones. «Si están bien diseñados, liberarán espacios para el uso y el disfrute de la ciudadanía», deja claro Alberto Unsaín, responsable del Colegio de Arquitectos. Rentabilizar el espacio El documento acordado entre Fomento y los concellos señala que el aprovechamiento residencial de la zona será de 344.581 metros cuadrados, de los que 68.916 se destinarán a viviendas protegidas, en un principio. Estas cifras arrojarían un índice de edificabilidad 1, que podría elevarse hasta el 1,5 si fuese preciso construir el máximo de viviendas permitidas. Aún no teniendo que llegar a este punto, la mayoría de los arquitectos apuestan por la creación de rascacielos. Una solución que convence a pocos vecinos. «Está claro que esas torres serán para personas con alto nivel adquisitivo, que aún encima harán que barrios como el de Os Castros pierdan las vistas al mar y el muelle», denuncia una integrante de la asociación vecinal de una de las zonas más cercanas a la que será la nueva fachada litoral de la ciudad. Alargar la Marina «En lugar de varios monstruos deberían seguir alargando la Marina, que ya ha demostrado que es lo más bonito de la ciudad», zanja José Antonio Folgueira, presidente de la Federación de Vecinos. «Está claro que no tenemos la opinión de toda la ciudadanía, pero le puedo asegurar que la mayoría no quieren rascacielos en A Coruña. A la gente le parecen feos y peligrosos», aclara Folgueira, quien, no obstante, entiende que las torres pueden dejar espacios para parques o recintos públicos. Una de las portavoces de la asociación de vecinos Gaiteira-Os Castros también apunta que la clave para que se aceptasen como buenos los rascacielos sería su uso social. «La gente piensa que la única justificación que pueden tener es que sean para crear viviendas sociales o zonas públicas como parques. En ese caso, estaría justificado», razona.