El pulso de la ciudad La coral Canticorum celebró su primer decenio de vida con un concierto. México se acerca más a la ciudad. La coruñesa María Xesús Díaz expone su obra en Ferrol
30 oct 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La Coral Polifónica Canticorum se creó en 1995 por un grupo de 20 personas, siendo su fundador el músico rumano Viorel Tudor . Ahora, un alemán, Traugott Grasser , afina las voces de sus componentes, para lo que tiene la ayuda de Diana Somkhieva , que es la profesora de canto de la asociación musical. Y, tal y como demostraron ayer en la iglesia de San Jorge, la formación está muy bien compenetrada. No hubo ni un tono de más en la celebración de su décimo aniversario. ?uacamole, pisto, maíz, cactus, molcajete, quesadillas... El universo de la cocina mexicana está desde ayer en A Coruña. Además, en un entorno de lujo: el Hotel Hesperia Finisterre. De sus pucheros salía ayer un olor a chile que haría cantar a cualquiera una ranchera. Dirigiendo esa orquesta de sabores está el veterano cocinero Aurelio Valencia , chef del Club de Banqueros de la capital mexicana, y que se quedará en A Coruña hasta el próximo sábado, cuando finalicen las jornadas gastronómicas que se celebran en el hotel. A su lado, aunque ayudando en otros menesteres, está Alejandro Vargas , hijo del famoso cantante apodado El Rey, y que trabaja como relaciones públicas del Club de Banqueros de México DF. Y entre Valencia y Vargas, está Manuel Casolis , otro veterano cocinero mexicano que se encarga de preparar los taquitos de chilorio, las quesadillas y la crema de chile. Ayer, en el menú degustación (bastante económico, por cierto) había una botana (lo que aquí llamamos aperitivo) con los taquitos, una chalapita de sebiche (o cebiche) y la quesadilla de cazón. Después, un consomé aromático, crepas rellenas de cuitlacoche y pulpo a la veracruzana con arroz blanco, y mole poblano o con arroz a la mexicana. ¿De postre? Pues un pai de limón al tequila con salsa mora y caramelo. El chef responsable de la cocina del Hesperia, Rafael Cobo , calificaba este encuentro como algo «cultural». Habría que añadir también «delicioso». Ayer no sólo se inauguraron unas jornadas gastronómicas, también una exposición de pintura, aunque en este caso en el Hotel Silva de Ferrol. Las obras son de una coruñesa, María Xesús Díaz , que apuesta, sobre todo, por el color y el acrílico sobre tabla. Sus paisajes de rías en llamas y barcas de tonos insólitos dan una vuelta de tuerca a la pintura costumbrista tradicional. Su obra permanecerá expuesta hasta el 19 de noviembre. Una cuadrilla de cazadores de la parroquia de Santa Eulalia de Curtis posa sonriente con un jabalí de gran tamaño abatido en un monte cercano durante una de las primeras salidas de la temporada. El animal destaca por sus grandes dimensiones y fue objeto de numerosos comentarios durante su exhibición, hasta el punto de que más de uno se acordó de las aventuras de Obélix.