PLAZA PÚBLICA | O |
27 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EN MUCHAS ocasiones los nombres de las rúas o de las plazas se popularizan de tal manera que inducen a equívocos fáciles de subsanar. Leía hace pocos días que en la Dársena se va a construir un párking, es decir, un aparcamiento, y al anunciarlo se habla del «párking de O Parrote». Días después, al referirse a una casa que construye en la Ciudad Vieja el empresario Amancio Ortega, el anuncio señala su emplazamiento en O Parrote. Pues no. En el primer caso el aparcamiento es el de la Dársena (así se llama este paseo frente al mar), y en el segundo el inmueble se sitúa entre la rúa Tabernas y el mencionado paseo. O Parrote es paralela a Tarbenas y comienza en la antigua y valiosa joya románica que es la iglesia de Santiago y finaliza frente a la fachada marítima del Abente y Lago. Al Parrote pertenecen el Hotel Finisterre y las instalaciones de La Solana, situadas en lo que fue playa de O Parrote, bien añorada, por cierto. Existe otro digamos despiste en relación a la plaza de Lugo. Su nombre se suele aplicar tanto a lo que es la plaza en sí como al mercado. Este último fue desde sus comienzos mercado Da Guarda, en honor muy merecido de quien fue su impulsor y su mecenas. Hoy se confunden plaza y mercado y ello no es justo porque hay que respetar la memoria de quien tanto contribuyó al progreso de nuestra ciudad. Una breve alusión a la misteriosa desaparición del callejero de la rúa Ponte y Blanco, empresario y académico coruñés de principios del siglo XX, quien ostentó la presidencia de la Real Academia Galega en 1924. Desapareció de las guías y en futuro comentario trataremos de aclarar cuál ha sido el motivo.