Carral Retiró los cargos contra los dueños del local y tres de los vigilantes procesados Pidió que se le condenase a 10 años, aunque con la posibilidad de rebajar la pena a cinco
27 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El caso de la discoteca Party de Carral quedó ayer visto para sentencia. El juicio comenzó el pasado día 20 en la sección tercera de la Audiencia Provincial de A Coruña con siete porteros sentados en el banquillo de los acusados, al igual que los dos propietarios del local y tres jóvenes denunciados también por su presunta participación en una tumultuosa pelea que se saldó con un chico gravemente herido. Ayer, sin embargo, la fiscal retiró los cargos contra los dueños de Party y tres de los vigilantes al considerar que no ha quedado probada su implicación en el altercado, ocurrido el 13 de febrero del 2000. Sí mantuvo la acusación contra los demás procesados, sobre todo contra F.?C.?S., portero del local y principal imputado, para quien solicitó una condena de diez años de prisión o, alternativamente, de cinco en caso de que la sala considere que la calificación del delito es menor. Según el Ministerio Público, fue él quien golpeó aquella noche en la cabeza con una muleta a M.?C.?V. y aseguró, además, que actuó «con pleno conocimiento de las consecuencias». Para la fiscal, que el muletazo fuese dirigido a uno de los jóvenes procesados y recibido por error por la que al final resultó ser la víctima, no exime al portero de su responsabilidad. Por ello, solicitó al tribunal que dictase una sentencia «ejemplar» dadas las secuelas que arrastra el joven, que sufre epilepsia, cambio de personalidad e incapacidad laboral absoluta y permanente a raíz de la agresión. Testimonios creíbles En este sentido, recordó que existen contradicciones entre la versión del personal de la discoteca (los clientes iniciaron la pelea y les agredieron junto a 30 personas más) y la de los jóvenes (los porteros los expulsaron y se ensañaron con ellos), pero indicó que el testimonio de dos testigos y del propio herido han resultado cruciales al ser «creíbles y sólidos». La fiscal también valoró la declaración del psiquiatra de M.?C.?V., que todavía trata al joven y afirmó que su trastorno era crónico, y recordó que el informe del forense, que calificó las secuelas de leves, fue realizado hace tres años. El abogado de la víctima mantuvo su petición de pena para el portero -12 años de cárcel-, aunque se adhirió a la solicitud alternativa de la fiscal de cinco años. El letrado de los chicos tampoco varió su petición.