El director del centro dice que este problema se repite todos los fines de semana Los gamberros se colaron en el interior para organizar un «botellón»
25 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l recinto que rodea el instituto Monte das Moas se convierte todos los fines de semana en un lugar idóneo para celebrar botellones . Hasta hace poco, la falta de un cierre que bordeara toda la parcela permitía que los jóvenes se colaran e hicieran allí su particular fiesta. Sin embargo, desde hace un par de semanas, la colocación de un nueva verja metálica les ha impedido acceder con tanta facilidad al interior. Por ello, durante la noche del pasado sábado al domingo, los intrusos buscaron otra entrada y destrozaron parte del muro de piedra para poder meterse en las instalaciones educativas. El director del centro, Juan del Valle Codesal, se enteraba ayer de estos destrozos por el periódico, «pero ya me temía que algo así iba a ocurrir. Habíamos descubierto que hicieron varios huecos en la verja metálica, pero les debió ser más fácil arrancar la de piedra». El responsable del Monte das Moas recuerda que cuando se inauguró el instituto, en 1987, el recinto no contaba con un cierre, «y mucha gente cogió por costumbre utilizarlo como un espacio abierto más. Yo no me opongo a que sea un espacio abierto, lo que ya no entiendo es el vandalismo y la basura que dejan». Restos De hecho, todos los lunes, los alumnos del instituto se encuentran en el patio con bolsas de plásticos, latas, botellas y cristales rotos. «Nuestro servicio de limpieza sólo está contratado para ocuparse de las instalaciones, no del patio. Todos los lunes por la mañana nos encontramos con el patio lleno de cristales y los profesores de guardia tienen que impedir que los niños vayan a esta zona en el recreo, porque corren riesgo de hacerse daño», explica el docente. La posible solución para acabar con este problema sería contratar a un vigilante nocturno, pero, como explica el director del instituto, «es un cargo que no está contemplado por la Consellería de Educación. Nosotros con la partida que tenemos para el centro no es imposible contratar a un vigilante», reconoce Juan del Valle.