Crónica | Comienza la vendimia de los caldos de la zona Las heladas de marzo y abril castigaron las parras, por lo que se recogerá un veinte por ciento menos de racimos que en el 2004
19 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Del caldo de Betanzos se dice de todo. Unos comentan que es «muy afrutado». Otros que es un «vino cadete». Y hay quienes destacan su «escasa graduación». El vino, que hoy tiene la denominación de la tierra, fue probado a lo largo de la historia por los mejores paladares de Galicia y por grandes catadores como Álvaro Cunqueiro o Uxío Novoneyra. Cuenta la leyenda que el caldo betanceiro le hacía perder la cabeza al escritor que desde Mondoñedo soñó «mil primaveras máis para Galicia». No es de extrañar que cada vendimia sea un motivo de celebración, un día que convierte la comarca en un gran escenario de ruidos de tinajas, cestas que crujen bajo el peso de las frutas y burros que arrastran, bajo la atenta mirada del Mandeo, cuesta arriba, los cargamentos entregados por familias enteras: hombres, mujeres y niños. De momento, son pocas las fincas que ya están metidas en el ritual de la vendimia. En Betanzos, se cuentan con una mano. Pero lo más seguro es que, a partir de este fin de semana, serán muchas más las que se dedicarán a despojar las parras para completar el círculo de la cosecha. El presidente de la agrupación de los cosecheros de la fiesta del vino de Betanzos, Julio Castro Edreira, cree que va a ser un «buen año». Se espera recoger en As Mariñas unos quinientos kilos, casi el veinte por ciento menos que el año pasado, que fue mucho mejor, recalca el propio Castro Edreira. Las heladas El presidente de la agrupación considera que sólo un motivo explica el descenso en la cosecha este año. Si julio y agosto fueron buenos meses, marzo y abril, por el contrario, fueron malos, principalmente por sus heladas: «La inclemencia castigó las parras». Como tantos en Betanzos, Castro Edreira lleva años produciendo vino. En noviembre, por el magosto, se empezarán a tomar las tazas. Una sesión en bodegas que permitirá a amigos, amantes del buen vino y familiares degustar, con alegría, un caldo que busca su denominación de origen.