Las obras del túnel de Eirís, que durante siete meses mantendrá cortado al tráfico el cruce de la avenida de Monelos con la ronda de Camilo José Cela y la carretera de Eirís, afecta directamente a los vecinos del barrio y a las empresas de la zona. Desde la asociación de vecinos comprenden la necesidad de realizar la obra, pero se muestran un poco molestos ante la solución por la que se ha optado desde el Ministerio de Fomento y la Xunta de Galicia. «Está claro que había que cortar la carretera y eso lo entendemos, lo único que pedimos es que se hubiese consultado a los vecinos para llegar la forma más viable del corte de tráfico», comentó Manuel Vilaboy. Además, los vecinos también apuntan a la falta de plazas de aparcamiento como uno de los inconvenientes de las obras, que perjudica principalmente a las compañías de la calle Jerónimo Vázquez Franco. «Las empresas de la zona se quedaron sin aparcamiento y es una pena que no haya una parcela cercana que se pudiera habilitar para el estacionamiento de los vehículos. De todas formas, es inevitable que se necesita un lugar habilitado para carga y descarga», dijo el presidente de la asociación. Pese a las pequeñas quejas que apuntan desde la asociación, y lamentando la mala suerte de la coincidencia del inicio del corte de tráfico con las fiestas del barrio de Eirís, Vilaboy confía en que se den cuenta de las necesidades de los vecinos y rectifiquen. «La verdad es que nos coincidió todo muy mal, pero no podemos quedarnos parados y lamentarnos por la mala suerte que hemos tenido. Confío y espero que se den cuenta de estas pequeñas cosas y rectifiquen. Deberían adaptarse a lo que piden los ciudadanos», apunta. Mejorar la señalización de los desvíos provisionales, que durante siete meses deberán utilizar los automovilistas que se desplacen por la zona, y realizar un paso de acceso peatonal entre Eirís, Monelos y el Barrio de las Flores, al finalizar las obras, son las principales peticiones de los vecinos.