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A CORUÑA

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El pulso de la ciudad Cruceristas rusos pasaron unas horas en la ciudad. Dos empresarios recuperan la malla de grano en Curtis. Jordi Sevilla promete echar una mano en Cambre desde Madrid

22 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El trasatlántico británico Orange Melody hizo su entrada a las 9 horas de ayer en el puerto de A Coruña con 440 rusos a bordo. El barco es de propiedad británica, pero en la actualidad está alquilado a una subcontrata rusa. Sin embargo, el mando sigue en mano de los ingleses, ya que desde hace dos meses, Neil Ralph Broomhall es el capitán. El pasado día 12 salieron de Rusia para realizar un viaje un poco especial. Se trata de un crucero de 24 días por Europa para luego volver al punto de origen. Procedentes de Francia, y tras pasar el día en la ciudad, en la tarde de ayer partieron rumbo a Lisboa para seguir con su crucero. A partir del mes de octubre, el Orange Melody cambiará su imagen y su nombre. Durante seis meses, hasta marzo de 2006, el barco sufrirá una completa remodelación y pasará a conocerse como Spirit of adventure. Este no es el primer lifting que ha sufrido el trasatlántico de los años 80, ya que en sus comienzos era conocido como Berlin. La jornada del domingo retomó en Curtis una de las tradiciones gallegas más típicas: la malla. Los empresarios Manuel Angel García Fandiño y José Luis Lamas Costa, ayudados por otros vecinos, hicieron un repaso por las diversas formas que existieron para quitar el grano de la paja. Desde que se hacía a mano, pasando por la máquina con manivela que hacía el trabajo más sencillo, hasta la llegada del motor a los campos gallegos. Cerca de 500 personas asistieron a esta tradicional jornada y después disfrutaron con una churrascada. Debido al éxito de la actividad, los organizadores ya están pensando en realizar otra malla el próximo año, aunque confían en que para entonces el Ayuntamiento «nos dé una ayudita, porque hay muchos gastos», comentaban García Fandiño y Lamas Costa. «Es un veciño de Cambre». Con estas palabras presentó Antonio Varela Saavedra, alcalde del municipio coruñés de Cambre, a Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, durante la recepción que tuvo lugar en la mañana de ayer en el Ayuntamiento cambrés. Fue un acto informal y amistoso en el que no faltaron los compromisos. Jordi Sevilla, que veranea en este municipio desde hace 20 años, prometió «echar una mano desde Madrid, siempre dentro de la legalidad». Se mostró encantado ante la propuesta del regidor de convertirse en el pregonero de las fiestas del próximo año. Al finalizar el acto, Varela Saavedra, le hizo entrega de una pequeña reproducción del paraguas de Cambre, como muestra de su afecto y para que le quede de recuerdo de la localidad. «No sé si me jubilaré aquí», dijo el ministro.