Reportaje | Turismo de bajo coste Los turistas escogen el párking del legendario faro para aparcar sus caravanas
22 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La vista del aparcamiento de la explanada de la torre de Hércules se asemeja más a la de un cámping que a la de un simple párking. Y es que, durante los meses de verano, son muchos los veraneantes que se decantan por la opción de aparcar sus autocaravanas bajo el emblemático monumento de la ciudad. Llegan de todas partes, ya sean extranjeros o procedentes de otras provincias españolas, y parecen conocer a la perfección el aparcamiento, porque llegan decididos a acampar, como si ya supieran de la existencia del lugar. Resulta curiosa la tranquilidad con la que llegan y cómo se acomodan sin mayor inconveniente y sin molestarles las miradas de los vecinos que pasean por la zona. Campan a sus anchas por el aparcamiento, del mismo modo que si estuviesen en un cámping, pero la verdad es que no lo están, y la mayoría no son conscientes de ello. El tamaño de los vehículos y el ambiente que se monta cuando son muchos los que ocupan la zona, llaman la atención de los vecinos y de los trabajadores de los alrededores, que no dan crédito a la situación que tiene lugar frente a sus puestos de trabajo, día tras día, y a todas horas, especialmente durante el mes de agosto. «Está siempre a tope, se ve bastante ambiente en la zona a cualquier hora, aunque sobre todo llegan por la tarde, supongo que para prepararse para pasar la noche aquí», comenta Marlene Castro desde la caseta de información del Ayuntamiento donde trabaja. La legalidad sobre la posibilidad de aparcar en la explanada y pasar la noche ahí es toda una incógnita. El Ayuntamiento no se responsabiliza de la situación, ya que el terreno no es propiedad municipal, sino de la Demarcación de Costas, por lo que la policía municipal no es la encargada de solucionar la situación, aunque están pendientes de la zona por si en algún momento sucediese algún altercado. Algunos de los veraneantes, dudan sobre la situación y preguntan. «Vienen muchas veces a preguntar si pueden aparcar sus caravanas ahí para pasar la noche. Nosotros no sabemos nada y sólo nos limitamos a pedirles que pregunten a la policía», apunta Miguel Gallego, informador turístico. Lo cierto es que el lugar gusta a los visitantes. Frente al monumento más destacado de la ciudad y sin pagar una noche de camping. «Vinimos ayer a visitar la Torre y nos quedamos a dormir. Como llevamos todo a cuestas no nos falta nada y sale más económico», comentó Rosa Giró, una de las acampadas.