Desde el cielo

RUBÉN VENTUREIRA

A CORUÑA

HERCULÍNEAS | O |

10 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ENTRO EN GOOGLE EARTH, la herramienta gratuita que permite recorrer el mundo a vista de satélite desde Internet. Hay puntos negros, no retratados, en el globo azul de la Nación Tierra. Recorro el Gran Canal de Venecia, veinte segundos después estoy en Central Park, de ahí a L.A y, un par de minutos más tarde, sobrevuelo L.C. o A.C., La/A Coruña, que se disfruta a buena definición. La percepción de la ciudad, construida durante tantos años de caminata, cambia de repente. Los tanques petroleros de San Diego son botes de pintura negra y las grúas son pinceles. La Casa del Hombre es el biombo de piedra que soñaron en plano Arata Isozaki y César Portela. El castillo de San Antón, un pie de niño mojándose en el mar. El cementerio de San Amaro, un laberinto de piedra en el que se esconden los que se fueron. Hay tiempo para las comparaciones menos metafóricas: el cuartel de Atocha, ese bocado que el Ayuntamiento quiere meter a Defensa, es más grande que la plaza de María Pita. Y también hay espacio para el horror: como me habían contado, Los Rosales es una rosa, con su rama (Manuel Azaña), su hoja (la llamada plaza de toros) y su flor (plaza Elíptica). Tras tan horrible comprobación, regreso, zas, a Venecia. ruben.ventureira@lavoz.es