HERCULÍNEAS | O |
27 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.UNO HOJEA el programa de las fiestas y, si no repara en que la portada pone «A Coruña 2005», podría pensar que corresponde a 1995 o a 1985, depende de la página en la que caiga. La sensación de déjà vu la producen la presencia de artistas como Marta Sánchez, Bosé y Siniestro Total, muy respetables, pero decenas de veces vistos en estos lares, y la reiteración en el tipo de espectáculos (festivales de habaneras y de folclore) y de muestras (Mostrart, Feria del Libro), que son las mismas de siempre en los mismos sitios. Está bien respetar la tradición, pero hay que combinarla con la innovación, y, exceptuando el salón del cómic, no la ha habido en el último decenio. En lo musical, duele pensar que la ciudad que se anticipó a Benicàssim con aquel primer Noroeste Pop Rock, el de 1986, haya dejado de ser una referencia festivo-musical (Glutamato, La Mode, Peor Impossible, Mermelada, Objetivo Birmania, Burning, Desperados, Resentidos y Siniestro actuaron en una jornada memorable). Para colmo de males, el cartel es tan tópico (fuegos artificiales sobre la torre de Hércules) como el de años precedentes, lo que acrecienta la sensación de que vamos a vivir las fiestas de 1985. Quizá, no sé, porque mandan los mismos que entonces. ruben.ventureira@lavoz.es