Los vigilantes del recreo

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Oleiros | Nuevas iniciativas educativas Son jóvenes, estudiantes y están encargados de evitar que entre sus compañeros del instituto Neira Vilas se produzcan disputas. Se les conoce como el grupo de mediación de conflictos

21 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?aber escuchar es la principal baza que tienen los integrantes del grupo de mediación de conflictos del instituto Neira Vilas de Oleiros. De hecho, de esto depende que se enteren de lo que se cuece en las aulas y de que se evite que los problemas entre alumnos lleguen a las manos. «Somos como una especie de espías, pero, al ser también estudiantes, es más fácil enterarnos de los problemas que hay entre los chicos», explica una de las integrantes de este grupo. Esta novedosa iniciativa para mantener la tranquilidad en los centros educativos se puso en marcha el pasado mes de febrero y los resultados han sido «sensacionales, puesto que, gracias a nuestra intervención, ninguno de los casos ha llegado a la dirección». «Nosotros comenzamos a funcionar cuando nos enteramos de que hay un problema entre dos alumnos. Entonces se nombra a un grupo de dos mediadores para que solucionen el conflicto. Ellos se encargan de hablar con los dos estudiantes y de conocer cuál es la versión de cada uno. Por último, se les reúne y se intenta que lleguen a un acuerdo, o si no se llevan bien, que intenten chocar lo menos posible», resume otro de los miembros de este equipo. Durante los últimos meses, los mediadores han tenido la posibilidad de resolver cuatro disputas que enfrentaban a sus compañeros. En la mayoría de las ocasiones se trataba de amigos que se enfadaron y se dejaron de hablar, o de jóvenes que tenían una relación muy tirante. Trabajo «gratificante» Aquellos chicos que ya han intervenido en algún caso comentan que el trabajo es «muy interesante y gracioso». «El conocer las dos versiones del problema te hace reflexionar y te enriquece mucho. Además, ayudar siempre es gratificante», comenta uno de los estudiantes. Para los profesores es muy importante que el peso del grupo lo lleven los alumnos, «porque siempre es más fácil que sus compañeros les cuenten algo a ellos y no a los tutores. Ellos pueden entender mejor la magnitud del problema, que a lo mejor para nosotros es una tontería», explica uno de ellos. A la hora de comparar el papel que realizan los mediadores en el instituto, muchos lo equiparan al del Valedor do Pobo: «Es como un Valedor do Pobo doméstico. Los mediadores realizan un control en el centro para evitar que el problema llegue a mayores. La mediación, si se realiza a tiempo, evita el acoso a alumnos y hace entenderse a las partes». Además de todo ello, los mediadores garantizan la confidencialidad de todo el asunto. Sólo las dos personas que intervienen en el caso conocen el nombre de los afectados. Sobre ellos se redactará un informe, aunque siempre manteniendo el anonimato. «Nosotros nunca nos llegamos a enterar de nada. La dirección permanece al margen de todo el proceso y es algo que beneficia a todos», recuerda el director del Neira Vilas, Jesús Fernández.